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Un decreto presidencial modifica drásticamente el cronograma para implementar peajes sin barreras. La DNV ahora tendrá la potestad de extender plazos, generando incertidumbre y posibles demoras en la fluidez del tránsito. ¿Se acabó la era de la modernidad en las rutas?
El Decreto 733/2025, firmado por el Presidente, mete un freno de mano a la ambiciosa modernización de los peajes en las rutas nacionales. Originalmente, el Decreto 196/25 prometía que para el 30 de junio de 2027 todas las rutas tendrían exclusivamente sistemas de cobro "free flow", es decir, sin barreras que obstaculicen el tránsito. Ahora, esa fecha y la obligatoriedad de la exclusividad se diluyen.
La nueva disposición establece que, para el 31 de diciembre de 2026, todas las rutas nacionales concesionadas deberán contar con sistemas de vías automáticas canalizadas (con barreras) y/o vías free flow. Lo más impactante es que la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), que depende de la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía, ahora tiene la libertad de modificar este plazo cuando las "características de cada tramo y/o estación de peaje así lo justifiquen". ¡Un cheque en blanco para las demoras!
Para los conductores, esto significa que la promesa de un tránsito más ágil y sin interrupciones en los peajes podría quedar en la nebulosa. Las colas y las barreras podrían seguir siendo parte del paisaje vial argentino por mucho más tiempo de lo esperado. Para las concesionarias viales, la medida implica una flexibilización significativa. La presión por invertir rápidamente en tecnología "free flow" disminuye, lo que podría aliviar sus costos a corto plazo, pero también podría desincentivar la innovación. La promoción del TelePASE como "herramienta base" sigue en pie, buscando desalentar la evasión, pero sin el empuje de la obligatoriedad total del free flow.
Este decreto se enmarca en una serie de medidas que buscan la participación del sector privado en la infraestructura vial, incluyendo la privatización de CORREDORES VIALES S.A. y la licitación de tramos. Sin embargo, esta modificación parece contradecir el espíritu de agilización y modernización que se había planteado inicialmente, optando por una "implementación flexible" que, en la práctica, puede ser sinónimo de postergación. La decisión de otorgar a la DNV la potestad de modificar plazos introduce un elemento de que puede generar y disparidad en la calidad del servicio entre las distintas rutas. ¿Es una medida realista frente a los desafíos técnicos y económicos, o un retroceso en la modernización para favorecer a ciertos actores? Lo cierto es que la visión de una red vial 100% "free flow" se aleja en el horizonte.
29 de diciembre de 2025
8 de octubre de 2025
8 de enero de 2026
"Resulta imprescindible tener en cuenta las particularidades de los distintos tramos que conforman la red vial nacional, lo que requiere un enfoque de implementación flexible..." - DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD
Si sos usuario de rutas nacionales, preparate para seguir viendo barreras. Si sos una empresa concesionaria, tenés un respiro, pero la incertidumbre sobre los plazos específicos de cada tramo será tu nueva realidad.