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El Ejecutivo Nacional elimina el controvertido Registro Único del Transporte Automotor (RUTA), simplificando drásticamente los trámites para vehículos de carga y pasajeros. Ahora, una declaración jurada basta para acceder a beneficios arancelarios, prometiendo una desregulación clave para el sector.
Una medida que hará festejar a miles de transportistas en todo el país. El Ministerio de Justicia, a través de la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor y de Créditos Prendarios (DNRPA), acaba de dar un golpe de timón que simplifica la vida de quienes mueven la economía argentina. La Disposición 437/2024 deroga de un plumazo las normativas que reglamentaban el, hasta ahora, obligatorio REGISTRO ÚNICO DEL TRANSPORTE AUTOMOTOR (RUTA).
¿Qué significa esto? Ni más ni menos que se elimina un requisito que generaba dolores de cabeza y demoras. El RUTA, creado por la Ley Nº 24.653, exigía la inscripción de todo aquel que realizara transporte o servicios de transporte, así como de sus vehículos. Pero el Decreto N° 1109/2024 ya había modificado el artículo 6° de esa ley, borrando de un plumazo este registro.
Ahora, para acreditar que un automotor está afectado al transporte de pasajeros o de carga y así acceder al beneficio arancelario de la Resolución M.J. y D.H. N° 314/02 (que establece un arancel máximo para la inscripción inicial y transferencia), los interesados solo deberán presentar una declaración jurada. ¡Así de simple! Esta declaración podrá ser firmada ante el Encargado del Registro Seccional, ante un comerciante habitualista habilitado o certificada por Escribano Público. Esto representa una reducción significativa de la carga administrativa para empresas y particulares del rubro.
Este cambio no es menor. Implica un ahorro de tiempo y dinero para todos los que operan en el transporte. Menos papeles, menos idas y vueltas, y una mayor agilidad en la gestión de inscripciones iniciales y transferencias. Es un claro guiño a la desburocratización y a la facilitación de la actividad económica, en línea con las políticas de achicamiento del Estado que impulsa el Poder Ejecutivo Nacional.
"Esta medida es un paso más hacia la simplificación y la eficiencia. El Estado debe facilitar, no entorpecer la actividad productiva", afirmó un analista del sector automotor.
Es fundamental que los transportistas conozcan este cambio para aprovechar el beneficio arancelario y evitar trámites innecesarios. Se espera que esta disposición tenga un impacto positivo en la competitividad del sector y en la reducción de costos operativos.