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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) prorrogó hasta fines de 2025 las exenciones de percepción de Ganancias e IVA en importaciones de bienes esenciales y para MiPyMEs. Además, extendió la suspensión de certificados de exclusión para retenciones, buscando dar un respiro a sectores productivos en un contexto económico complejo.
¡Atención, importadores y pequeños empresarios! La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), ex AFIP, acaba de lanzar un salvavidas que se esperaba con ansias: la extensión de beneficios fiscales cruciales para las operaciones de importación. A través de la Resolución General 5623/2024, se prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2025 la excepción a los regímenes de percepción del Impuesto a las Ganancias y del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para bienes de primera necesidad y para insumos importados por micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyME) que posean el "Certificado MiPyME" vigente. Esta medida, que ya venía siendo extendida, busca dar previsibilidad y aliviar la carga financiera de sectores clave, manteniendo la "política económica dispuesta por la Administración Nacional".
Pero eso no es todo. La Resolución General 5624/2024 también trae novedades importantes: se suspendió hasta el 30 de junio de 2025 la aplicación de los artículos que permitían utilizar "certificados de exclusión" para no sufrir percepciones de Ganancias e IVA en importaciones. ¿Qué significa esto? En términos sencillos, el fisco mantiene la mano dura con las percepciones, pero al mismo tiempo da un alivio en ciertos bienes y para las MiPyMEs. Esta doble jugada genera un escenario de incertidumbre controlada para los importadores, que deben seguir navegando entre las complejidades de la normativa aduanera.
Para las empresas que importan bienes básicos o insumos productivos, esta prórroga es una bocanada de aire fresco. Les permite planificar sus costos sin el recargo inicial de las percepciones, lo que se traduce en una menor necesidad de capital de trabajo y, potencialmente, en precios más estables para el consumidor final. Sin embargo, la suspensión de los certificados de exclusión para el resto de las importaciones implica que muchas empresas seguirán sufriendo la retención de fondos, lo que puede generar saldos a favor permanentes y un costo financiero no menor. Esta medida, si bien busca una mayor recaudación en un contexto de escasez, podría impactar negativamente en la liquidez de algunas compañías y en la competitividad de sus productos.
"La extensión de beneficios es un guiño, pero la suspensión de los certificados de exclusión sigue siendo una traba importante para la liquidez empresarial", afirmó un analista del sector.
Es fundamental que los operadores de comercio exterior y las MiPyMEs estén al tanto de estas fechas y requisitos para optimizar sus operaciones. La política económica sigue buscando equilibrar la protección del mercado interno con la necesidad de recaudación, generando un ajedrez fiscal donde cada movimiento cuenta.