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El Ministerio de Salud volvió a jugar a la ruleta con un cargo sensible: se prorrogó por *enésima vez* la designación de Silvana Ruarte al frente de la fiscalización de alimentos en ANMAT. ¿Es falta de gestión o una jugada estratégica en el organismo que cuida lo que comemos?

¡Atención, ciudadanos! El Boletín Oficial nos trae una noticia que, aunque parezca un mero trámite administrativo, esconde una realidad que debería encender todas las alarmas. El Ministerio de Salud acaba de prorrogar, una vez más, la designación transitoria de la licenciada Silvana Marisa RUARTE (D.N.I. Nº 17.109.390) como Directora de Fiscalización y Control del INSTITUTO NACIONAL DE ALIMENTOS, una pieza fundamental dentro de la todopoderosa ANMAT.
La medida, oficializada por la Resolución 3086/2025, extiende por 180 días hábiles (¡contados desde el 29 de febrero de 2024, casi dos años atrás en el tiempo de la publicación!) el mandato de Ruarte. Esto no es nuevo: la funcionaria ya había sido designada transitoriamente en 2022 y prorrogada en 2024. La pregunta es: ¿hasta cuándo durará la 'provisoriedad' en un puesto tan crítico?
El INSTITUTO NACIONAL DE ALIMENTOS es el ojo que vigila lo que llega a nuestras mesas. Desde la calidad de los productos hasta las condiciones de elaboración, todo pasa por sus manos. Mantener una dirección clave en modo 'piloto automático' o con designaciones temporales y retroactivas, podría generar interrogantes sobre la estabilidad y la visión a largo plazo en un área que impacta directamente en la salud pública de todos los argentinos.
El texto oficial indica que el cargo deberá ser cubierto de forma definitiva en un plazo de 180 días hábiles. Sin embargo, la historia reciente nos muestra que estas 'prórrogas' se han vuelto una constante. ¿Es un síntoma de la burocracia estatal que no logra efectivizar los nombramientos? ¿O acaso se busca mantener a personas de confianza en puestos estratégicos sin pasar por concursos que garanticen la meritocracia?
"La ANMAT es nuestro escudo contra alimentos y medicamentos peligrosos. La falta de estabilidad en sus cuadros directivos puede generar incertidumbre y afectar la eficiencia de los controles", advierte un analista del sector.
Para el ciudadano de a pie, esto significa que el organismo encargado de velar por su seguridad alimentaria sigue operando con un engranaje clave en 'modo temporal'. La continuidad operativa está garantizada, pero la señal que se emite sobre la planificación y la transparencia en la gestión de cargos públicos deja un sabor agridulce.
¿Qué hacer? Estar atentos a futuras publicaciones. La ANMAT es un pilar fundamental y sus movimientos internos nos afectan a todos, directa o indirectamente. ¡No dejes que las letras chicas te agarren desprevenido!