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La Aduana de Posadas intima a decenas de personas por mercadería en situación irregular. ¿Contrabando? ¿Errores administrativos? La cuenta regresiva para evitar el decomiso ya empezó.
La Aduana de Posadas no da tregua y emitió dos resoluciones cruciales (Fallo 115/2025 y Fallo 21/2025) que ponen en jaque a más de una docena de particulares. La medida, firmada por la Administradora Claudia Karina Andrusyzsyn, intima a los involucrados a regularizar la situación de sus mercaderías o enfrentar las peores consecuencias: el rezago y la destinación de oficio. Esto significa que si no se presenta una "destinación permitida" en un plazo perentorio de DIEZ (10) días, la Aduana podría quedarse con los bienes.
La Aduana está archivando actuaciones previas, pero lejos de ser un alivio, esta acción deriva en una intimación directa. Los afectados, que incluyen tanto ciudadanos con DNI argentino como con Cédulas de Identidad Paraguayas (CIP), deben ahora elegir: o nacionalizan la mercadería abonando los tributos correspondientes y regularizando las intervenciones de terceros organismos, o la declaran abandonada. La infracción mencionada, el Artículo 977 del Código Aduanero, suele referirse a la falta de presentación de la mercadería o documentación al servicio aduanero, o la omisión de declaraciones exigidas.
Este tipo de avisos son moneda corriente en zonas de frontera como Posadas, donde el flujo de mercaderías y personas es constante y las regulaciones aduaneras son un desafío diario. La medida busca ordenar y controlar el ingreso de bienes, pero para los particulares involucrados, implica un verdadero dolor de cabeza y, en muchos casos, una pérdida económica significativa si no actúan a tiempo. La Aduana redobla la apuesta en su lucha contra las irregularidades, y los ciudadanos deben estar más atentos que nunca a sus obligaciones para no caer en la red del rezago.
"La Aduana aplica la ley, y la ley es clara: si la mercadería no tiene una destinación legal, el Estado puede quedarse con ella", señaló un especialista en comercio exterior.
Para el ciudadano común, la lección es clara: la mercadería que ingresa al país debe estar debidamente declarada y con los impuestos al día. Desconocer la normativa no exime de responsabilidad, y los plazos son estrictos. Es fundamental consultar con un experto o acercarse a la Aduana si se tiene alguna duda sobre la situación de bienes que hayan cruzado la frontera.