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La Aduana intensifica su control en Posadas y Río Gallegos, intimando a infractores con duras sanciones, desde el pago de tributos hasta el decomiso de mercadería. Cientos de miles de pesos en juego y bienes bajo apercibimiento de rezago, ¿quiénes están en la cuerda floja?
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (AFIP), a través de sus dependencias en Posadas y Río Gallegos, ha lanzado un fuerte operativo de control que está dejando a varios en jaque. Se trata de una serie de notificaciones y edictos que ponen de manifiesto la mano dura del organismo contra las infracciones aduaneras.
En Posadas, la Aduana emitió resoluciones de fallo para múltiples actuaciones, intimando a los titulares a regularizar la situación de su mercadería en un plazo perentorio de DIEZ (10) días. Si no se nacionaliza la mercadería pagando los tributos correspondientes y regularizando las intervenciones de terceros organismos, el destino será el rezago y posterior destinación de oficio. Entre los afectados se encuentran:
Todos ellos están bajo la lupa por la infracción 977 del Código Aduanero, que suele referirse a la falta de documentación o al incumplimiento de formalidades para la importación o exportación de mercaderías. La situación es crítica: o regularizan o pierden sus bienes.
Desde la Aduana de Río Gallegos, la advertencia es aún más contundente. Se ha notificado a VASQUEZ MARIANO ANTONIO (DNI 29.857.487) por una presunta infracción al Código Aduanero (Art. 970), que podría acarrear una multa de $3.984.000. Además, se le informa sobre la aplicación de la pena de comiso de la mercadería, es decir, su confiscación. El implicado tiene diez (10) días hábiles para presentarse a hacer su descargo, bajo apercibimiento de ser declarado en rebeldía.
"La Aduana no da tregua. Quienes intenten operar al margen de la ley se enfrentarán a consecuencias severas que pueden impactar directamente en su patrimonio y su libertad de operar."
Estas acciones demuestran la firme postura del Estado en la lucha contra el contrabando y la irregularidad fiscal en las fronteras. Para los ciudadanos comunes y pequeños comerciantes, es una señal clara: la formalización y el cumplimiento de las normativas aduaneras son ineludibles. Ignorar estos avisos puede resultar en pérdidas económicas significativas y problemas legales difíciles de revertir. La transparencia y el asesoramiento legal adecuado son más importantes que nunca.