Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Ministerio de Seguridad bonaerense lanzó un programa ambicioso para detectar y abordar riesgos de salud en la fuerza, buscando optimizar el desempeño y el bienestar de los agentes. ¿Es la salud mental la próxima batalla?
La Provincia de Buenos Aires dio un paso crucial en la protección de su personal policial con la aprobación del “Programa de Detección y Abordaje de Factores de Riesgo en Evaluaciones de Salud del Personal Policial”. Esta iniciativa, impulsada por el Ministerio de Seguridad, busca establecer un marco técnico-operativo para la detección precoz, estratificación y abordaje integral de factores de riesgo biomédicos, psicosociales y ergonómicos en los agentes.
Este programa no es menor. Se aplicará en las evaluaciones de ingreso, ascensos y las periódicas, lo que significa un control exhaustivo sobre el estado de salud de quienes nos cuidan. La Ley N° 13.982 ya exigía aptitud psicofísica para el ingreso y reconocía el derecho a asistencia médica y psicológica. Ahora, con este plan, se busca ir más allá, fijando protocolos de pesquisa y derivación formal, y promoviendo acciones de prevención y rehabilitación.
¿Qué implica esto para la fuerza y la sociedad? Un personal policial más sano, tanto física como mentalmente, debería traducirse en una mayor eficiencia y profesionalismo en el servicio. La Subsecretaría de Promoción de la Salud y el Bienestar Policial será la encargada de su implementación. Es una movida que podría marcar un antes y un después en la calidad de vida de los agentes y, por ende, en la seguridad de todos los bonaerenses. La inversión en la salud de los uniformados es una inversión en la seguridad pública.