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Una serie de resoluciones internas revelan movimientos presupuestarios, aprobación de gastos y ampliaciones normativas en el Ministerio de Salud porteño, ¿qué hay detrás de estos trámites administrativos que manejan el dinero de todos?
El Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires encendió las alarmas con una serie de resoluciones del Ministerio de Salud que, a primera vista, parecen meros trámites administrativos. Sin embargo, bajo la superficie, se vislumbran movimientos de fondos significativos y ajustes en la burocracia estatal que impactan directamente en la gestión de la salud pública. La Resolución N° 45/SSASS/26 autoriza una compensación presupuestaria, una maniobra contable que reasigna partidas dentro del mismo presupuesto. Esto, si bien es una práctica habitual, siempre genera interrogantes sobre la eficiencia en la planificación inicial de los recursos. ¿Se destinaron fondos a áreas equivocadas o surgieron urgencias imprevistas?
Por otro lado, la Resolución N° 59/SSPSGER/26 se limita a la aprobación de un gasto, un detalle que, sin el monto específico, deja al ciudadano en la oscuridad sobre la magnitud de la erogación. Finalmente, la Resolución N° 61/SSAPAC/26 simplemente amplía una resolución anterior (N° RESOL-2025-332-GCABA-SSAPAC), lo que indica ajustes o modificaciones a normativas ya existentes. Estos movimientos, aunque técnicos, son la base de cómo se administra el dinero público. La falta de transparencia en los montos y los detalles específicos de estos movimientos internos dificulta la fiscalización ciudadana y la comprensión de las prioridades del gobierno en materia de salud. Es fundamental que el ciudadano común exija claridad sobre el destino de cada peso, especialmente en un área tan sensible como la salud.