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Un decreto anticipa subas salariales escalonadas hasta 2026, generando expectativas en el sector público. Simultáneamente, una resolución de ARBA confirma la partida de un agente clave, moviendo las piezas en la burocracia provincial.
En un escenario económico siempre convulsionado, un fragmento de un Decreto que modifica y complementa el 3.379/2008 nos da un vistazo a los futuros ajustes salariales. A partir de noviembre de 2025, los montos se dispararán, alcanzando los $164.200 y escalando gradualmente hasta los $188.300 para agosto de 2026. Esta medida, firmada por el Ministro Walter Correa, busca actualizar los ingresos en el sector público, intentando compensar la eterna carrera contra la inflación que castiga los bolsillos argentinos. Para el ciudadano de a pie, esto significa un incremento en el gasto público y, para los empleados estatales alcanzados, un respiro que, aunque tardío, es bienvenido.
Mientras tanto, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA), a través de la Resolución Delegada SEAYT N° 10/2026, oficializó un movimiento interno: la limitación de la designación del agente Franco CARUCCI. Este funcionario, que ocupaba un puesto en la Planta Temporaria Transitoria Mensualizada bajo la Ley N° 10.430, presentó su renuncia el 23 de junio de 2025. La resolución, fechada el 4 de febrero de 2026, pone fin a su vínculo con el organismo recaudador. Si bien se trata de un trámite administrativo rutinario, refleja el constante flujo de personal en la gestión pública. Para el común de la gente, este tipo de movimientos no genera un impacto directo, pero es parte del engranaje que mantiene funcionando la administración provincial.