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La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) ajusta sus tuercas internas para alinear sus inspecciones con estándares internacionales, buscando blindar la seguridad operacional tras una auditoría clave de la OACI. ¿Vuelos más seguros o más burocracia?
¡Atención, pasajeros! La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) ha puesto en marcha una actualización clave que, aunque parezca técnica, impacta directamente en la seguridad de sus vuelos. A través de la Resolución 30/2025, el organismo ha aprobado la enmienda de tres capítulos fundamentales de su Manual del Inspector de Aeronavegabilidad (MIA), la biblia interna que guía a los supervisores de la aviación argentina.
Se trata de los Capítulos 37, 38 y 40 del Volumen 3 del MIA. Estos documentos son la hoja de ruta para que los inspectores de ANAC vigilen los sistemas de análisis y los programas de confiabilidad de las aerolíneas, tanto los propios como los contratados. En otras palabras, definen cómo se audita que los aviones y sus operaciones sean realmente seguros.
La movida no es casual: responde a la imperiosa necesidad de alinear los procedimientos internos con las mejores prácticas y recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Además, busca subsanar hallazgos críticos de la auditoría PQ 5451, realizada en el marco del exigente Programa Universal OACI de Auditoría de la Vigilancia de la Seguridad Operacional (USOAP).
Para el ciudadano común, esto significa una potencial mejora en la seguridad operacional. Si bien no es un cambio directo en las regulaciones que afectan a los pasajeros, el fortalecimiento de los mecanismos de inspección y vigilancia es la primera línea de defensa para prevenir incidentes. Para las aerolíneas, implica que los inspectores de ANAC aplicarán criterios más actualizados y estandarizados internacionalmente, lo que podría traducirse en una vigilancia más rigurosa y exigente.
Este ajuste es vital para que Argentina mantenga su categoría internacional en materia de seguridad aérea. Un sistema robusto de inspección no solo protege a los viajeros, sino que también garantiza la credibilidad y competitividad de la aviación nacional en el escenario global.
La seguridad aérea es un compromiso constante y esta actualización es un paso firme hacia la excelencia operacional.
Para quienes deseen profundizar, los anexos con los procedimientos específicos no se publican en el Boletín, pero están disponibles en el sitio web oficial de ANAC. ¡Manténganse informados, porque la seguridad de los cielos es asunto de todos!