Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) endurece y actualiza los indicadores de calidad de servicio para distribuidoras y transportistas de gas, tras una polémica consulta pública. ¿Se viene un gas más seguro y un mejor servicio o más burocracia para las empresas?
El ENARGAS ha dado un golpe sobre la mesa con la Resolución 528/2025, que modifica drásticamente el Sistema de Control mediante Indicadores de Calidad del Servicio, vigente desde 2019. Esta movida, que llega tras la creación del ENTE NACIONAL REGULADOR DEL GAS Y LA ELECTRICIDAD, busca reforzar la fiscalización sobre las empresas que nos brindan el servicio de gas.
La normativa actualiza los anexos sobre calidad de servicio comercial, técnico y de transmisión. Para el ciudadano común, esto significa que el ENARGAS espera una mejora sustancial en la atención al cliente, la seguridad de las redes y el mantenimiento de la infraestructura. Por ejemplo, se incorporan aclaraciones sobre los "Canales Digitales" para la atención a usuarios y se ajusta la metodología de cálculo para ciertos índices que evalúan la gestión de las licenciatarias. ¡Adiós a las excusas por la falta de respuesta!
En el ámbito técnico, se modificó la fórmula de cálculo relacionada con los kilómetros de cañerías para el indicador OM#8, que mide la prevención de daños. Esto busca fomentar metodologías proactivas para reducir las roturas provocadas por terceros. Además, se dejaron sin efecto requerimientos informativos obsoletos de notas anteriores, simplificando algunos trámites.
La decisión no fue tomada a la ligera. Se realizó una consulta pública donde gigantes del sector como TRANSPORTADORA DE GAS DEL SUR S.A., METROGAS S.A. y CAMUZZI GAS DEL SUR S.A., entre otras, presentaron sus observaciones. Aunque algunas propuestas fueron aceptadas (como la definición de "Canales Digitales" sugerida por METROGAS S.A.), muchas otras fueron desestimadas por el ente regulador. Las empresas habían advertido sobre la necesidad de grandes inversiones y plazos razonables para implementar los nuevos indicadores, especialmente en lo que respecta a la trazabilidad de datos.
"Esta primera etapa comprende tareas técnicas relacionadas con el diseño de estructuras de datos, definición de criterios de validación y elaboración de reportes, que deberán llevarse a cabo por las Distribuidoras con el adecuado soporte técnico y administrativo."
El ENARGAS, sin embargo, fue claro: la falta de sistemas no será un obstáculo para la introducción progresiva de herramientas de monitoreo. Para los usuarios, esto es una buena noticia: se espera que la presión regulatoria impulse a las empresas a modernizar sus procesos y, en última instancia, a brindar un mejor servicio. Las empresas, por su parte, tendrán que poner la billetera y el ingenio para cumplir con los nuevos estándares, lo que podría generar debates sobre futuras revisiones tarifarias.