Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
En medio de la emergencia, la Secretaría de Energía extiende el plazo para que empresas mejoren sus ofertas en la crucial licitación "AlmaGBA", que busca sumar 650 MW de potencia para estabilizar el suministro eléctrico del país.
La Secretaría de Energía acaba de prorrogar, hasta el 12 de septiembre de 2025, el plazo para que las empresas que no fueron adjudicadas en la licitación "AlmaGBA" presenten mejoras a sus ofertas. Esta movida, enmarcada en una emergencia energética declarada y prorrogada hasta 2025, es crucial para el futuro del suministro eléctrico en el país. El objetivo es incorporar QUINIENTOS MEGAVATIOS (500 MW) de almacenamiento eléctrico en el Gran Buenos Aires (GBA) para robustecer el Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
Inicialmente, la convocatoria recibió VEINTISIETE (27) ofertas por un total de MIL TRESCIENTOS CUARENTA Y SIETE MEGAVATIOS (1.347 MW). Tras una primera etapa de evaluación, se decidió ampliar la potencia objetivo en CIENTO CINCUENTA MEGAVATIOS (150 MW) adicionales, llevando el total a 650 MW. Esto demuestra la urgencia y la necesidad de sumar capacidad al sistema.
Para las ofertas no adjudicadas, se fijó un precio de adhesión de DOCE MIL QUINIENTOS NOVENTA Y UN DÓLARES ESTADOUNIDENSES POR MEGAVATIO HORA MES (12.591 USD/MWh-mes). Esta prórroga busca dar una segunda oportunidad a los oferentes, lo que podría traducirse en una mayor competencia y, esperemos, en mejores condiciones para el Estado y los usuarios.
Aunque parezca un trámite técnico, esta resolución es vital. Un sistema eléctrico más robusto y con mayor capacidad de almacenamiento significa menos riesgo de cortes de luz y una mayor estabilidad en el servicio, especialmente en los picos de demanda. La incorporación de nuevas tecnologías de almacenamiento es un paso adelante para la seguridad energética de todos los argentinos. Mantenerse informado sobre el desarrollo de estas licitaciones es clave para entender la evolución de los servicios esenciales.