Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El ENRE da luz verde a la publicidad de la solicitud de YPF para conectar dos nuevas estaciones de bombeo en Río Negro, con una inversión millonaria en infraestructura eléctrica que promete potenciar la región.
¡Bombazo energético en la Patagonia! El ENTE NACIONAL REGULADOR DE LA ELECTRICIDAD (ENRE) acaba de sacudir el tablero con la Resolución Sintetizada 500/2025, dando el pistoletazo de salida para la publicidad de una monumental expansión de la infraestructura eléctrica en Río Negro. ¿El protagonista? Nada menos que YPF SOCIEDAD ANÓNIMA (YPF S.A.), que a través de TRANSCOMAHUE S.A., busca inyectar más potencia a sus operaciones.
La solicitud de YPF es ambiciosa: conectar dos nuevas estaciones de bombeo, Cabo Allen (de 11,34 MVA) y Estación de Bombeo 1 (de 8,10 MVA), en el corazón de Río Negro. Esto implica la construcción de dos flamantes Estaciones Transformadoras (EETT): la ET Oleoducto Sur (132 kV/6,6 kV - 24 MVA) y la ET Chelforo (132 kV/6,6 kV - 10 MVA). Además, se sumarán Líneas de Alta Tensión (LAT) Doble Terna para interconectar estas nuevas EETT con la red existente. Un verdadero entramado de cables y transformadores que promete potenciar la capacidad de transporte de energía en la provincia.
El ENRE, en un movimiento transparente, ha ordenado la publicidad de estas solicitudes. Tanto en su página web como en la de CAMMESA, y por dos días consecutivos en un diario de amplia difusión en la zona de las obras, se informará sobre este proyecto. Esto no es un mero trámite: se abre un plazo de DIEZ (10) días hábiles para que cualquier ciudadano o empresa que considere que este proyecto pueda afectarlo en sus prestaciones eléctricas o intereses económicos, presente una oposición fundada. ¡Es tu oportunidad de hacerte escuchar!
Además, YPF deberá cumplir con rigurosos requisitos técnicos de TRANSCOMAHUE S.A., CAMMESA, y los departamentos Ambiental y de Seguridad Pública del ENRE, garantizando el correcto funcionamiento del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). También deberá gestionar la Servidumbre Administrativa de Electroducto (SAE), un paso crucial para la legalidad de las obras. Este es un claro ejemplo de cómo la inversión privada, con la supervisión estatal, busca desarrollar la infraestructura clave para el país, aunque no sin la necesaria participación ciudadana.