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La ANMAT actualiza las reglas para que los laboratorios informen sobre la disponibilidad de medicamentos, buscando evitar faltantes y garantizar el acceso de la población. ¿Se acabó la incertidumbre para los pacientes y los profesionales de la salud?
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ha dado un golpe de timón en la regulación de la disponibilidad de fármacos, con el objetivo de asegurar que los medicamentos lleguen a quienes los necesitan. La flamante Disposición 754/2025 obliga a los titulares de certificados inscriptos en el Registro de Especialidades Medicinales (REM) a notificar cualquier circunstancia que pueda poner en riesgo la continuidad de la comercialización de sus productos.
La medida busca poner fin a los sorpresivos faltantes en farmacias. Si un medicamento va a desaparecer temporalmente, los laboratorios deberán avisar con antelación. La discontinuación temporal no podrá exceder los 45 días corridos; si se supera ese plazo, el producto pasará a la condición de 'no comercializado'. En caso de discontinuación permanente, la notificación debe realizarse con un mínimo de seis meses de anticipación si no existe un producto similar en el mercado. Esta información crucial se cargará en el Vademécum Nacional de Medicamentos (VNM), que se convertirá en una herramienta vital para pacientes, médicos y organismos públicos.
Para los ciudadanos comunes, esto significa una mayor transparencia y, potencialmente, menos angustia al buscar medicación. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha instado a los gobiernos a tomar medidas proactivas para garantizar el acceso a medicamentos seguros y eficaces, y esta disposición se alinea con esa visión. Las empresas del sector, por su parte, deberán ajustar sus procesos de reporte a través de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD), bajo amenaza de sanciones según la Ley N° 16.463. La ANMAT podrá, incluso, cambiar de oficio la condición de comercialización si no se cumple con los plazos.
"El control y fiscalización de los medicamentos es una actividad de interés nacional", reza la disposición, subrayando la importancia de esta actualización.
Esta medida es un claro esfuerzo del Estado por intervenir en la cadena de suministro para garantizar un bien esencial, priorizando el bienestar colectivo por encima de la libertad de mercado absoluta en un sector tan sensible como la salud.