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En una movida de último momento, el Ministerio de Economía busca aliviar la presión de pagos postergando vencimientos de Letras del Tesoro por hasta USD 4.000 millones. ¿Es una señal de fortaleza o de debilidad en las arcas públicas?
El Ministerio de Economía, a través de las Secretarías de Finanzas y de Hacienda, ha lanzado una operación de ingeniería financiera de alto voltaje: la conversión de Letras del Tesoro Nacional vinculadas al dólar. En un intento por descomprimir la presión sobre los vencimientos de deuda a corto plazo, el Gobierno decidió ampliar y convertir la 'Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 16 de enero de 2026' (conocida como LELINK D16E6) por una nueva 'Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de enero de 2026' (LELINK D30E6).
La medida, que podría alcanzar un valor nominal original de hasta cuatro mil millones de dólares estadounidenses (VNO USD 4.000.000.000), permite al Estado rollear parte de su deuda, posponiendo un vencimiento inminente del 16 de enero al 30 de enero de 2026. Esta operación se realiza bajo un marco normativo especial, amparado en la Ley de Presupuesto 27.798 y decretos específicos (331/2022 y 846/2024) que flexibilizan las reglas de administración financiera, permitiendo estas suscripciones de deuda con instrumentos ya existentes y fijando precios según el mercado, sin la rigidez del Artículo 65 de la Ley 24.156.
La licitación será competitiva, y los participantes deberán indicar la cantidad de valor nominal en dólares y el precio. Una de las cláusulas más llamativas es la penalidad por incumplimiento: si un oferente no entrega la LELINK D16E6 a tiempo, la liquidación se realizará mediante un débito en pesos de su cuenta en la Central de Registro y Liquidación de Pasivos Públicos y Fideicomisos Financieros (CRYL) del Banco Central, utilizando el tipo de cambio de referencia (TCR) del BCRA. Esto busca asegurar que la operación se concrete, incluso si los tenedores de deuda no cumplen con la entrega en especie.
Para el mercado, esta es una señal mixta. Por un lado, muestra la capacidad del Gobierno para gestionar sus vencimientos y evitar un default técnico. Por otro, la constante necesidad de roll over de deuda a tan corto plazo puede generar incertidumbre sobre la liquidez y la estrategia financiera a mediano plazo. Los inversores que acepten la conversión mantendrán su exposición a un instrumento 'dólar linked', que ofrece cierta protección ante la devaluación local.
8 de enero de 2026
8 de enero de 2026
29 de diciembre de 2025
Dato de color: La Resolución Conjunta 2/2026 rectificó un 'error material involuntario' en la primera resolución, cambiando la fecha de liquidación de 'lunes 12 de enero de 2025' a 'lunes 12 de enero de 2026'. Un pequeño desliz que no cambia el fondo de la operación, pero que recuerda la complejidad administrativa detrás de cada movimiento financiero estatal.