Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
En una operación sin precedentes, el Gobierno autorizó el canje de una "Letra Fiscal de Liquidez" del BCRA por una canasta de nuevas Letras y Bonos del Tesoro. Una movida estratégica para reordenar la deuda pública en pesos.
En un movimiento de ajedrez financiero que sacude los cimientos de la economía nacional, el Ministerio de Economía, a través de las Secretarías de Finanzas y Hacienda, acaba de formalizar un megacanje de deuda con el Banco Central de la República Argentina (BCRA) por una cifra astronómica: ¡hasta VEINTIOCHO BILLONES DE PESOS (VNO $28.000.000.000.000)! Esta operación, dispuesta por la Resolución Conjunta N° 32/2025, busca reordenar el pasivo del Tesoro y del BCRA en un contexto de alta volatilidad.
El corazón de la operación es la "Letra Fiscal de Liquidez con vencimiento 17 de julio de 2025" (LeFi), que estaba en cartera del BCRA. Este instrumento, que representa una deuda del Tesoro con el Central, será reemplazado por una canasta de títulos de deuda pública capitalizables en pesos de plazos más cortos:
La medida se enmarca en el Decreto N° 453/2025 (DNU), que autorizó este canje excepcional. La LeFi se tomará a su valor técnico, mientras que los nuevos instrumentos se valuarán a precios de mercado. La clave es que esta operación no estará alcanzada por las disposiciones del artículo 65 de la Ley 24.156, lo que le otorga una vía rápida y directa.
Este canje tiene múltiples lecturas. Para el Gobierno, es una forma de descomprimir la presión sobre el Tesoro ante un vencimiento cercano y, al mismo tiempo, reordenar la hoja de balance del BCRA. Al reemplazar una LeFi por instrumentos de mercado, se busca darle más transparencia y liquidez a la deuda intra-sector público.
Para el mercado financiero, es una señal de la estrategia oficial para manejar la deuda en pesos. Si bien la operación es con el BCRA, la emisión de nuevos títulos y el manejo de los vencimientos son cruciales para la confianza de los inversores. La búsqueda de plazos más cortos para estas nuevas LECAP y BONCAP, aunque capitalizables, sugiere una cautela ante la inflación y la necesidad de mantener tasas atractivas.
"El canje busca reordenar la deuda pública y ofrecer al BCRA una canasta de instrumentos más alineada con los precios de mercado", explicaron fuentes cercanas a la operación.
Los analistas estarán observando de cerca cómo esta reestructuración impacta en la curva de rendimientos y en la política monetaria. Es una jugada audaz que busca estabilizar las finanzas públicas, pero que no está exenta de riesgos en un escenario económico delicado. Los ciudadanos comunes no verán un impacto directo inmediato, pero la estabilidad financiera del Estado es clave para la economía general. Mantente informado a través de los reportes del Ministerio de Economía y el BCRA.