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La Administración General de Puertos (en liquidación) extendió una vez más la bonificación tarifaria para la Vía Navegable Troncal, manteniendo el peaje internacional en US$ 1,25 por tonelada. La medida, que rige hasta fin de noviembre, expone la parálisis institucional y la eterna incertidumbre sobre los costos clave para el comercio exterior argentino.

La saga del peaje en la Vía Navegable Troncal (VNT), específicamente en la crítica "Sección Puerto de Santa Fe - Confluencia", suma un nuevo capítulo de precariedad. A través de la Resolución N° 127/2025, la Administración General de Puertos Sociedad Anónima Unipersonal (en liquidación) prorrogó, una vez más, la bonificación que mantiene el costo del peaje para el transporte internacional en dólares estadounidenses uno con veinticinco centavos (US$ 1,25) por Tonelada de Registro Neto (TRN). Esta medida, que se extiende desde el 1° de noviembre hasta el 30 de noviembre de 2025, es un parche temporario a un problema estructural sin resolver.
El calvario comenzó en 2022, cuando se fijó una tarifa de US$ 1,47/TRN para el tráfico internacional. Sin embargo, las quejas de usuarios y acciones judiciales forzaron la suspensión y, eventualmente, la implementación de bonificaciones temporales. La situación se complicó aún más con la entrada en vigencia del Decreto de Necesidad y Urgencia N° 3 del 3 de enero de 2025, que disolvió la AGP y creó la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN). Esta transición, lejos de traer claridad, sumió a la gestión portuaria en un limbo, impidiendo la constitución de una "Mesa de Trabajo" clave para definir una tarifa justa y razonable.
"Persistiendo las circunstancias que motivaron las prórrogas anteriores, resulta procedente extender nuevamente la vigencia de la bonificación...", reza la resolución, evidenciando la falta de avance.
La constante postergación de una tarifa definitiva genera un impacto directo en la planificación logística y los costos del comercio exterior argentino. Si bien la bonificación alivia temporalmente a los exportadores e importadores, la falta de un marco tarifario estable es un factor de riesgo que afecta la competitividad y desalienta inversiones a largo plazo. Las empresas que utilizan esta vía fundamental para sus operaciones, especialmente aquellas del sector agropecuario e industrial, viven al día, sin saber qué peaje pagarán el mes siguiente. Es un claro ejemplo de cómo la inestabilidad política y administrativa se traduce en costos e incertidumbre para el sector productivo.
Para el ciudadano común, esta danza de resoluciones se traduce en un costo oculto: la ineficiencia y la falta de previsibilidad en la logística impactan en el precio final de los productos, tanto los que exportamos como los que importamos. La Argentina, con una de las vías navegables más importantes de la región, no logra dotarla de un marco tarifario que brinde seguridad jurídica.
Para estar informado, es crucial seguir las publicaciones del Boletín Oficial, especialmente las resoluciones de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación y del Ministerio de Economía, que serán los organismos que, eventualmente, traigan la tan esperada estabilidad.