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El Instituto de Previsión Social (IPS) de Buenos Aires cruzó datos con ANSES y detectó a miles de jubilados que estarían cobrando mientras trabajan. ¡Tienen 15 días para justificar o se quedan sin un peso!
En una movida que sacude el tablero previsional, el Instituto de Previsión Social (IPS) de la Provincia de Buenos Aires ha puesto en marcha un operativo de "limpieza" que tiene en vilo a miles de jubilados. A través de la Resolución N° 32820, el organismo intimó a beneficiarios que, según cruces de información con ANSES, estarían en situación de "incompatibilidad": cobrando su jubilación y, al mismo tiempo, desempeñando actividades en relación de dependencia.
El corazón de la cuestión radica en el Artículo 60° del Decreto-Ley N° 9650/80, que prohíbe la percepción del haber jubilatorio con el trabajo en relación de dependencia, con la única excepción de los servicios docentes. La ley es clara: quien se reincorpora al mercado laboral debe denunciarlo al IPS para la suspensión inmediata de haberes. Quienes no lo hicieron, ahora están en la mira.
El IPS no se anda con chiquitas: los jubilados identificados en esta situación tienen un plazo perentorio de 15 días desde la notificación para presentar una batería de documentos:
¡Atención! Si la documentación no se presenta en tiempo y forma, el Artículo 4° de la Resolución es lapidario: se procederá a la suspensión preventiva del pago de la totalidad de los beneficios. Además, el IPS advierte que liquidará el "cargo deudor" correspondiente por los haberes percibidos indebidamente, con la posibilidad de recuperarlos.
Esta medida, si bien busca garantizar el uso correcto de los fondos públicos y evitar el fraude, genera preocupación entre los jubilados, muchos de los cuales desconocen los detalles de la normativa o se ven obligados a trabajar por necesidad económica. El IPS se ampara en la Ley N° 8587, que le confiere la facultad de suspender pagos preventivamente.
Para el ciudadano común, esto significa revisar con lupa su situación laboral y previsional. ¡No hay tiempo que perder! La burocracia puede ser implacable, y la suspensión de un haber jubilatorio es un golpe durísimo para cualquier economía familiar.
Para más información, los afectados deben dirigirse al Centro de Atención Previsional (CAP) más cercano.