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La Comisión Nacional de Valores (CNV) avanza a paso firme con la digitalización de sus trámites, incluyendo notificaciones y requerimientos en investigaciones y sumarios. Se busca agilizar, pero la letra chica podría cambiar el juego para los involucrados.
La Comisión Nacional de Valores (CNV), en su afán por la modernización del Estado, acaba de oficializar una profunda digitalización en sus procedimientos administrativos, con la Resolución General 1077/2025. La medida, que entrará en vigencia el 1° de septiembre de 2025, se enmarca en la ya conocida plataforma de Trámites a Distancia (TAD) y el sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE).
La gran novedad es que los requerimientos de información y documentación que la CNV emita en el marco de investigaciones o inspecciones podrán ser cursados directamente por correo electrónico. Esto, si bien promete una celeridad inédita, plantea interrogantes sobre la seguridad y la inmediatez de la recepción para los sujetos registrados. Ya no habrá excusas de "no llegó la carta".
Pero el punto más álgido llega con los sumarios administrativos. A partir de ahora, los sumariados tendrán la opción de elegir: seguir con el tradicional soporte papel o lanzarse a la era digital, constituyendo un domicilio especial electrónico a través de la plataforma TAD. La resolución es clara: si se elige la vía digital, todas las comunicaciones y notificaciones serán válidas en esa cuenta de usuario. Si no se ejerce esta opción, se mantendrá el papel. Esta dualidad busca dar flexibilidad, pero también traslada la responsabilidad de monitoreo constante a los involucrados en procesos sensibles.
La CNV argumenta que estas modificaciones buscan simplificar los trámites y facilitar el acceso a la administración, en línea con el Plan de Modernización del Estado. La digitalización reduce costos operativos para el organismo y acorta los tiempos, pero para los actores del mercado y los profesionales del derecho, implica una adaptación obligatoria y una mayor vigilancia de las bandejas de entrada electrónicas. La celeridad puede ser una ventaja, pero también un arma de doble filo si no se gestiona adecuadamente la información digital. Es crucial para ciudadanos y empresas estar al tanto de estas nuevas reglas para evitar sorpresas desagradables en el futuro.