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La Casa Rosada extiende por otros 180 días hábiles la designación del Coordinador de Verificación y Rendición de Cuentas, reabriendo el debate sobre la meritocracia y la persistencia de los 'interinatos' en el Estado.
En una movida que levanta cejas en los pasillos de Balcarce 50, la Secretaría General de la Presidencia de la Nación acaba de dar el visto bueno para prorrogar, una vez más, la designación transitoria del contador Maximiliano Pablo HERNÁNDEZ, D.N.I. N° 34.681.893. Este funcionario seguirá al frente de la Coordinación de Verificación y Rendición de Cuentas por otros 180 días hábiles a partir del 29 de noviembre de 2025, un puesto clave en la Dirección General de Administración de la Subsecretaría de Coordinación Administrativa.
Básicamente, lo que era temporal se estira. Hernández, que había sido designado originalmente el 1° de marzo de 2025, continuará en su rol, percibiendo además el Suplemento por Función Ejecutiva Nivel IV. La justificación oficial es la necesidad de mantener la operatividad, ya que 'no se ha efectuado la correspondiente convocatoria al proceso de selección'. ¡Un clásico! Esto deja en evidencia una vez más la dificultad del Estado para cubrir cargos estratégicos de forma definitiva y transparente, recurriendo a las designaciones "a dedo" que se van renovando.
La resolución se apoya en un sinfín de leyes y decretos previos, desde la Ley de Ministerios hasta la Ley de Administración Financiera, pasando por el SISTEMA NACIONAL DE EMPLEO PÚBLICO (SINEP). El texto subraya que el cargo 'deberá ser cubierto de conformidad con los requisitos y sistemas de selección vigentes' en un plazo de 180 días hábiles contados desde el 29 de noviembre de 2025. La pregunta del millón es: ¿se cumplirá esta vez?
Para el ciudadano de a pie, esta medida puede sonar a "más de lo mismo": la burocracia estatal que parece girar en un círculo vicioso de interinatos y prórrogas. Mientras el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado toma intervención, la realidad es que el puesto de Hernández sigue sin un titular definitivo, dejando en el aire la promesa de una administración más ágil y transparente. ¿Será que la "transformación del Estado" también incluye la eternización de los cargos transitorios? El tiempo, y el próximo vencimiento, lo dirán.