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La Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC) revoluciona el control de municiones con la digitalización de la Tarjeta de Control de Consumo (TCCM). Ahora, todo pasa por 'MiAnmac', prometiendo agilidad, pero ¿qué implica esta movida para los legítimos usuarios de armas? ¡Fin al papel, pero ojo con las nuevas reglas de juego!
La Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC) ha desatado una verdadera bomba administrativa con la Resolución 14/2025, que cambia radicalmente la forma en que los legítimos usuarios de armas de fuego gestionarán sus municiones. Se acabó el papel, ¡bienvenidos a la era digital!
Desde ahora, la mítica Tarjeta de Control de Consumo de Municiones (TCCM), ese documento indispensable para cada compra de proyectiles, pasa a ser exclusivamente digital. Estará disponible a través de la plataforma 'MiAnmac' (MiAnmac.minseg.gob.ar). La medida es categórica: a partir del día siguiente a la publicación de la resolución, las tarjetas físicas quedan sin efecto para nuevas transacciones. Pero tranquilos, que la ANMAC pensó en todo: las viejas TCCM físicas mantendrán su vigencia y se transferirán automáticamente a formato digital, sin que los usuarios tengan que mover un dedo extra. ¡Un alivio para los que temían un nuevo peregrinaje burocrático!
Aquí viene la parte que generará debate: la TCCM digital tendrá vencimiento al cumplir diez (10) transacciones. Una vez agotadas, o si el usuario decide adquirir un nuevo calibre, será necesario solicitar una nueva tarjeta. Esta es una vuelta de tuerca al control, que busca una trazabilidad aún más precisa del consumo de municiones.
Desde la ANMAC, se argumenta que esta digitalización es parte de un proceso de simplificación y modernización del Estado Nacional, facilitando la vinculación con los ciudadanos y transparentando el proceso. La idea es clara: identificar la trazabilidad de cada bala, facilitando la supervisión por parte del organismo. Sin embargo, para algunos usuarios, esto podría sonar a un aumento del control estatal sobre una actividad ya de por sí fuertemente regulada.
La medida se enmarca en la Ley Nacional de Armas y Explosivos N° 20.429 y la Ley N° 27.192, que creó la ANMAC para fiscalizar y controlar todo lo vinculado a materiales controlados. La antigua Disposición RENAR 119/04, que estableció la obligatoriedad de la TCCM, sigue vigente para todo lo no especificado en esta nueva resolución.
Si sos un legítimo usuario de armas, es crucial que te familiarices con la plataforma 'MiAnmac'. Tu vieja tarjeta física ya no servirá para nuevas compras, pero se digitalizará sola. Recordá el límite de diez transacciones; una vez alcanzado, o si cambiás de calibre, deberás tramitar una nueva TCCM digital. Esta es una movida que redefine la relación entre el Estado y los usuarios de armas, con la tecnología como protagonista central.
Para estar al tanto de futuras actualizaciones, la ANMAC sugiere mantenerse informado a través de su plataforma digital y comunicados oficiales. ¡El futuro del control de armas ya está aquí, y es digital!