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La AGENCIA DE RECAUDACIÓN Y CONTROL ADUANERO emite un edicto explosivo contra Nicholas Jacob Gonzalez Sandoval, un ciudadano mexicano, por supuestas infracciones al Código Aduanero y Penal. ¿Qué ocultan estas acusaciones y qué implica para el comercio exterior?
Un nuevo capítulo en la lucha contra las irregularidades aduaneras se abre con la publicación de un edicto que pone en el ojo de la tormenta a Nicholas Jacob Gonzalez Sandoval, ciudadano con pasaporte mexicano. La AGENCIA DE RECAUDACIÓN Y CONTROL ADUANERO, a través de su Departamento Procedimientos Legales Aduaneros, le imputa ni más ni menos que las figuras descriptas en los Arts. 864 inc. “d”, 866 2do. Párrafo y 871 del Código Aduanero, sumado al art. 45 del Código Penal de la Nación. ¡Una bomba legal!
La es el expediente que desvela la trama. Las imputaciones bajo el Código Aduanero suelen estar vinculadas a delitos de contrabando, tentativas de fraude aduanero o la participación en maniobras ilícitas que buscan eludir los controles y pagos de impuestos. La inclusión del artículo 45 del Código Penal, que refiere a la participación criminal, eleva la gravedad del asunto, sugiriendo que Gonzalez Sandoval podría estar implicado en una red o esquema más complejo.
Desde la División Secretaría N° 5, con sede en Azopardo 350, Capital Federal, se ha dispuesto CORRER VISTA a Gonzalez Sandoval por un plazo perentorio de diez (10) días hábiles administrativos. En este lapso, el acusado deberá presentar su defensa y ofrecer todas las pruebas que considere pertinentes, tal como lo establecen los artículos 1101 al 1104 del Código Aduanero. ¡El reloj corre!
"En caso de incomparecencia las sucesivas notificaciones serán realizadas conforme lo dispuesto en el Art. 1013 Inc. i) del citado cuerpo legal."
La advertencia es clara: si no se presenta, se declarará la rebeldía, lo que podría complicar aún más su situación legal. Además, se le exige constituir domicilio en el radio urbano de la oficina aduanera y, si actúa mediante un tercero, este deberá acreditar su personería. La Aduana muestra los dientes y no parece dispuesta a ceder un milímetro en este caso.
Aunque el edicto no detalla la naturaleza exacta de los bienes o las operaciones involucradas, la mención de un pasaporte mexicano sugiere una posible implicación en operaciones de comercio internacional o tránsito de personas y mercancías. Para los ciudadanos comunes, este caso subraya la vigilancia implacable de la Aduana y las severas consecuencias de intentar sortear las regulaciones. Para las empresas y operadores de comercio exterior, es un recordatorio crudo de la importancia de la transparencia y el estricto cumplimiento normativo para evitar caer en la mira de las autoridades. Este tipo de avisos, aunque rutinarios para la administración, son un pulso constante de la actividad de control del Estado.