Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) dictó la clausura y desmantelamiento de varias FM ilegales en Entre Ríos, Misiones, San Juan y Buenos Aires. Una ofensiva sin precedentes que busca ordenar el espectro radioeléctrico y combatir la piratería, dejando a miles sin señal.
El Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) ha desatado una verdadera caza de brujas en el éter argentino, declarando ilegales y ordenando el cese inmediato y definitivo de emisiones de varias estaciones de Frecuencia Modulada (FM) en diferentes puntos del país. La medida, que se ampara en el Artículo 116 de la Ley Nº 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, apunta a poner fin a la operación de radios que funcionan sin las licencias correspondientes, generando un caos en el espectro y una competencia desleal con los operadores legales.
Entre las radios afectadas se encuentran:
En todos los casos, la resolución es contundente: intimación al cese de emisiones y al desmantelamiento de las instalaciones. Si no se cumple, ENACOM procederá a la incautación y desmantelamiento con el correspondiente mandamiento judicial, una señal clara de que la paciencia del organismo se agotó.
Esta serie de cierres no es un hecho aislado, sino que forma parte de una política más amplia de ENACOM para sanear el espectro radioeléctrico. La proliferación de radios sin licencia no solo genera interferencias y problemas técnicos, sino que también atenta contra la legalidad y la planificación de un recurso escaso como el aire. Para los oyentes, significa la desaparición de voces, aunque en el fondo se busca garantizar un servicio de calidad y dentro de la ley. Para los operadores legales, estas acciones representan un respiro, al eliminar competidores que no cumplen con las regulaciones y obligaciones fiscales.
"El mensaje es claro: la ilegalidad en el espectro tiene los días contados. ENACOM está decidido a poner orden, y esto implica que aquellos que no cumplan con la ley, sufrirán las consecuencias."
Es fundamental que los ciudadanos y las empresas comprendan que la operación de medios de comunicación no es un derecho absoluto sin límites, sino que está sujeta a normativas que buscan el bien común y la equidad. La omisión de estos cierres podría llevar a una anarquía radial, donde la calidad y la legalidad pierden terreno. Se recomienda a los interesados en operar una radio asesorarse sobre los requisitos de licencia y evitar la ilegalidad para no terminar con sus equipos incautados y sus sueños en el aire.