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La Aduana de Posadas publicó un listado explosivo de personas con domicilio desconocido, condenadas al pago de multas millonarias y al comiso de mercadería por graves infracciones aduaneras. La Justicia Federal y el Tribunal Fiscal de la Nación esperan sus apelaciones, ¡pero el reloj ya corre!
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero, desde su sede en Posadas, Misiones, ha lanzado un aviso oficial que resuena como un mazazo para quienes intentaron esquivar los controles. En un movimiento que subraya la firmeza del Estado contra el comercio ilegal, se notificó a una veintena de individuos, cuyos domicilios se "ignoran", sobre fallos de condena ineludibles. Estamos hablando de multas que superan los 9 millones de pesos en algunos casos, además del comiso de las mercaderías involucradas, todo bajo el amparo del artículo 977 del Código Aduanero.
La notificación, que se realiza por edicto ante la imposibilidad de contactar directamente a los infractores, es el último paso antes de la ejecución forzosa. Los involucrados tienen un plazo perentorio de quince (15) días para saldar sus deudas o interponer recursos de apelación ante la Justicia Federal o el Tribunal Fiscal de la Nación. De no hacerlo, se activará el procedimiento de ejecución establecido por el artículo 1122 y siguientes del Código Aduanero, lo que significa que la AFIP-Aduana irá por todo. Esto no es solo una advertencia, es una demostración de fuerza en una zona clave para el control de fronteras.
Este aviso tiene un impacto directo y devastador para los individuos mencionados, quienes enfrentan la pérdida de sus bienes y multas que, sumadas, rondan los 45 millones de pesos. Para la sociedad en general, y especialmente para el sector del comercio exterior y la logística, es una señal clara: la vigilancia aduanera se mantiene implacable, buscando desalentar cualquier intento de infracción. La Aduana no da tregua, y este tipo de publicaciones son un recordatorio de que, tarde o temprano, las irregularidades se pagan. La firma de Claudia Karina Andrusyzsyn, Administradora de Aduana, cierra un capítulo que para muchos recién empieza a complicarse.