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En un golpe al empleo, el Gobierno avala suspensiones de personal bajo el Artículo 223 bis de la LCT, con pagos no remunerativos, en medio de un contexto económico que sigue dando que hablar. ¿Cuántos puestos de trabajo están realmente en juego?
El Boletín Oficial de hoy trae noticias que encienden las alarmas en el mercado laboral argentino. El Ministerio de Capital Humano ha homologado dos importantes acuerdos de suspensión de personal, aplicando el polémico Artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT). Esta medida permite a las empresas suspender a sus empleados con el pago de una prestación no remunerativa, una herramienta utilizada en situaciones de crisis para intentar mantener las fuentes de trabajo, aunque con un costo directo en el bolsillo de los trabajadores.
La Disposición 960/2025 declara homologados diversos acuerdos de suspensión, destacando el contexto de la emergencia sanitaria por COVID-19 y la prohibición de despidos y suspensiones del DECNU-2020-329-APN-PTE. Aunque la pandemia ya no sea el foco principal, el texto subraya una situación de crisis tácitamente reconocida por los gremios para evitar despidos masivos. La Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo hizo una salvedad importante: lo estipulado sobre el Sueldo Anual Complementario (SAC) no es homologable y debe ajustarse al Artículo 122 de la LCT.
La Disposición 1031/2025 avala el acuerdo de suspensión entre la empresa SIAT SOCIEDAD ANONIMA y la UNION OBRERA METALURGICA DE LA REPUBLICA ARGENTINA (UOM) Seccional Avellaneda. Este caso es un claro ejemplo de cómo las empresas, frente a la crisis, negocian con los sindicatos para preservar los puestos de trabajo a costa de suspensiones temporales. El Ministerio reconoció la situación de crisis para obviar el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), agilizando un proceso que impacta directamente en un listado de personal afectado.
Para el ciudadano común, estas homologaciones son un reflejo de la fragilidad económica que aún enfrentan muchas empresas. Implican que, si bien se evita la pérdida total del empleo, miles de trabajadores verán sus ingresos reducidos temporalmente. Es crucial estar atento a futuras actualizaciones, ya que la situación de crisis puede escalar o mejorar. La UOM y otras organizaciones sindicales serán clave en el monitoreo de estas situaciones.