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La ANMAT endurece el control sobre la disponibilidad de fármacos, obligando a los laboratorios a informar faltantes con mayor celeridad. Una medida crucial para asegurar el acceso a medicinas, pero que podría generar dolores de cabeza administrativos para la industria.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) no da tregua y, con la Disposición 754/2025, redobla la apuesta para garantizar que los medicamentos no desaparezcan de las farmacias sin previo aviso. Esta norma actualiza y refuerza la obligación de los laboratorios de notificar cualquier circunstancia que ponga en riesgo la disponibilidad de sus productos en la cadena de comercialización.
En un país con antecedentes de escasez de fármacos, esta medida es un salvavidas para los pacientes. Los titulares de certificados inscriptos en el Registro de Especialidades Medicinales (REM), que estén comercializando productos, deberán informar de manera obligatoria y con declaración jurada cualquier discontinuación temporal o permanente. La ANMAT incluso establece plazos: una discontinuación temporal no podrá exceder los 45 días corridos. Si el faltante se proyecta más allá de ese límite, el laboratorio deberá solicitar el cambio a "producto no comercializado". Si no lo hace, la ANMAT lo hará de oficio.
Para los laboratorios, esto significa una mayor carga administrativa y una lupa más grande sobre su stock y logística. La norma exige una antelación mínima de 6 meses para notificar la discontinuación permanente de un medicamento si no hay una alternativa similar en el mercado. En esos casos, la ANMAT podrá instar a otros laboratorios a producir ese fármaco, priorizando la salud pública.
"Esta información resulta indispensable para adoptar medidas pertinentes con el objeto de asegurar la información sobre la disponibilidad y la accesibilidad a medicamentos a través del VNM."
Además, se habilita el uso de la plataforma Trámites a Distancia (TAD) para estas notificaciones, buscando cierta eficiencia en el proceso. La Dirección de Gestión de Información Técnica será la encargada de mantener actualizado el Vademécum Nacional de Medicamentos (VNM), una herramienta clave para la información pública.
El incumplimiento de esta disposición traerá sanciones severas para los laboratorios y sus directores técnicos, lo que subraya la seriedad de la ANMAT. Para los ciudadanos, es una buena noticia: se busca que la información sobre faltantes sea más transparente y que se actúe rápidamente para evitar desabastecimientos. Sin embargo, queda la duda de si la burocracia no terminará afectando la agilidad de la propia industria.
¡Atención! Si un medicamento se discontinúa, y el laboratorio tiene "muestras de retención" vigentes, podrá solicitar una autorización excepcional para entregarlas a pacientes, un gesto que busca mitigar el impacto en tratamientos críticos.