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En un giro inesperado, la AFIP estiró las fechas para el temido impuesto al cheque, dando un respiro a miles de contribuyentes en plena recta final del año. Una medida excepcional que genera alivio entre los sectores productivos.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en un movimiento que sorprendió a propios y extraños, anunció la postergación de los vencimientos para el Impuesto sobre los Créditos y Débitos en Cuentas Bancarias y Otras Operatorias, más conocido como el 'impuesto al cheque'. La Resolución General 5784/2025, publicada hoy, establece nuevas fechas excepcionales para el ingreso de este gravamen, un verdadero salvavidas para el bolsillo de empresas y particulares.
La medida afecta a los hechos imponibles perfeccionados entre el 16 y el 22 de noviembre de 2025, cuyo vencimiento se extiende hasta el 25 de noviembre de 2025. Similarmente, para los hechos imponibles ocurridos entre el 16 y el 22 de diciembre de 2025, la fecha límite de pago se mueve hasta el 26 de diciembre de 2025. Esta prórroga, fundamentada en "razones de administración tributaria", llega como un respiro en un contexto económico complejo, permitiendo a los contribuyentes una mayor planificación financiera en meses de alta actividad comercial y gastos.
"Es una inyección de oxígeno para la liquidez de las empresas, especialmente para las PyMEs que siempre están al límite", señaló un economista. "Aunque sea por unos días, cada postergación cuenta en un fin de año cargado de obligaciones."
Este impuesto, que grava la mayoría de las transacciones bancarias, es una carga significativa para la actividad económica. La decisión de la AFIP, si bien no implica una reducción del tributo, sí ofrece una ventana de tiempo adicional que puede ser crucial para la gestión de tesorería de miles de agentes de liquidación y/o percepción. Es una señal, aunque pequeña, de flexibilidad por parte del organismo recaudador, que genera un impacto positivo en el mercado aliviando la presión financiera a corto plazo.