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Una funcionaria clave de Auditoría Interna del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat ahora también firmará los despachos del Ministerio de Espacio Público. ¿Se viene un cuello de botella en el control estatal o una gestión más centralizada y austera?
En una movida que llama la atención por su implicancia en el control estatal, la Sindicatura General de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (SGCBA) ha dispuesto, mediante la Resolución N° 16/SGCBA/26, una encomienda de funciones doblemente sensible. La Auditora Interna Titular de la Unidad de Auditoría Interna del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat ha sido designada para atender y firmar el despacho diario de la Unidad de Auditoría Interna del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana.
Esta medida, que transfiere temporalmente responsabilidades de una auditoría interna a otra, puede interpretarse de varias maneras. Podría ser una solución pragmática ante una vacante o la ausencia temporal del titular en el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana. Sin embargo, también podría señalar una estrategia de optimización de recursos o, incluso, una señal de escasez de personal calificado en áreas de control interno. La auditoría interna es un pilar fundamental para la transparencia y la buena administración de los recursos públicos. Que una misma persona asuma la responsabilidad de dos unidades de auditoría de ministerios diferentes implica una carga de trabajo considerable y una necesidad de coordinación excepcional. Esto es particularmente relevante en ministerios que manejan presupuestos importantes y tienen un impacto directo en la vida cotidiana de los ciudadanos, como el Espacio Público y la Higiene Urbana.
"La continuidad del control es innegociable, incluso ante desafíos de gestión de personal", parece ser el mensaje subyacente. Para el ciudadano, esta decisión significa que los procesos de control y transparencia seguirán en marcha, aunque con una estructura de liderazgo peculiar. Habrá que seguir de cerca si esta doble función se traduce en una mayor eficiencia o en posibles demoras en los procesos de auditoría.