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La Secretaría de Obras Públicas avala una drástica readecuación del plan de inversiones de AySA, priorizando la eficiencia operativa y restringiendo la expansión. ¿Es el preámbulo de su privatización?
En un movimiento que sacude los cimientos de la provisión de servicios públicos, la Secretaría de Obras Públicas aprobó el "Plan de Acción de Transición de AySA S.A. para el período 2024 - 2026". Esta medida, oficializada por la Resolución N° 221/2025, implica una profunda revisión y ajuste del ambicioso "Plan de Mejoras, Operación, Expansión y Mantenimiento de los Servicios (PMOEM) Quinquenio 2024 - 2028" que estaba vigente.
El corazón de la cuestión es una restricción severa en las inversiones y expansiones del servicio de agua potable y cloacas. AySA, la empresa estatal de Agua y Saneamientos Argentinos, había solicitado esta adecuación ante la "imposibilidad de asumir los compromisos previstos en la planificación formalmente vigente" debido a que "los recursos actualmente disponibles circunscriben la capacidad operativa y las posibilidades reales de inversión".
La nueva orientación de la política sectorial, enmarcada en la emergencia pública (Decreto N° 70/2023 y Ley N° 27.742) y la declaración de AySA como empresa sujeta a privatización, empuja a la concesionaria a buscar la "eficiencia y la autosuficiencia" como "pilares sobre los cuales se construya un modelo de prestación sostenible".
"La formulación del 'Plan de Acción de Transición 2024 - 2026' resulta adecuada en función de los recursos actualmente disponibles, que circunscriben las actividades de la Concesionaria a la operación y el mantenimiento de los servicios dentro de las áreas servidas de agua potable y desagües cloacales y restringen las posibilidades de inversión de la misma", reza el informe de la Agencia de Planificación (APLA).
Para millones de ciudadanos, esta resolución podría significar un freno a las esperadas obras de expansión de redes de agua y cloacas en zonas que aún no cuentan con los servicios. La prioridad ahora estará en el mantenimiento y la mejora de los servicios existentes, lo que podría generar alivio en algunas áreas pero postergar soluciones en otras.
Este "Plan de Transición" se percibe como un paso fundamental en el camino hacia la privatización de AySA, tal como lo establece la Ley de Bases. Al reducir las obligaciones de inversión y enfocar la empresa en su rentabilidad operativa, se busca hacerla más atractiva para posibles compradores privados.
La ciudadanía debe estar atenta: menos inversión en expansión podría impactar en el acceso a servicios básicos para nuevas urbanizaciones o barrios postergados. La eficiencia prometida deberá demostrarse en la calidad y continuidad del servicio actual. Seguí las novedades sobre AySA y las políticas de servicios públicos para entender cómo te afectarán estos cambios.