Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
Hernán Urien, Director General de Programas de Gobierno, dejó su puesto en la Secretaría General de la Presidencia. Un movimiento rutinario que expone la constante rotación en los cargos políticos de alto nivel.
El Boletín Oficial trae hoy la confirmación de una nueva baja en las filas del Gobierno. Se trata de la aceptación formal de la renuncia de Hernán Urien (D.N.I. N° 34.155.625) a su cargo como Director General de Programas de Gobierno, dependiente de la Subsecretaría de Gestión Institucional de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación. La medida, que rige a partir del 1° de diciembre de 2025, pone fin a su gestión en un puesto clave para la articulación de iniciativas gubernamentales.
Urien había sido designado en esta posición, Nivel A - Grado 0, Función Ejecutiva Nivel I del SINEP, el 8 de marzo de 2024, por un término de CIENTO OCHENTA (180) días hábiles, un período típico para estas designaciones políticas. La resolución actual, firmada por la Secretaria General de la Presidencia, Karina Elizabeth Milei, formaliza su salida tras haber presentado su renuncia.
Según lo publicado, la salida de Urien se enmarca dentro de un proceso administrativo sin objeciones. Las áreas técnicas competentes informaron que el exfuncionario no presenta cargos pendientes de rendición patrimonial ni registra deudas. Asimismo, la Subsecretaría Legal de la SECRETARÍA GENERAL de la PRESIDENCIA DE LA NACIÓN confirmó que no se encuentra vinculado a sumarios administrativos en trámite. Esto sugiere una desvinculación prolija y sin controversias visibles.
"La presente medida se dicta en uso de las facultades conferidas por el artículo 1º inciso c) del Decreto Nº 101/85 y sus modificatorios."
¿Qué significa esto para el ciudadano? Aunque la renuncia de un director general puede parecer un detalle menor, es un ejemplo de la constante dinámica de cambios en la administración pública. Estos movimientos son habituales y reflejan la fluidez de los equipos de gestión. Para el funcionamiento interno de la Secretaría General, implica la necesidad de una nueva designación para mantener la continuidad de los programas de gobierno. La Dirección General de Administración fue instruida para realizar el pago de la liquidación final, un paso estándar en estos procesos.