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El Banco Central exige a las entidades financieras computar las operaciones de cambio a un día de plazo (T+1) en su posición de moneda extranjera, buscando mayor control y transparencia en el mercado.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) no da tregua en su afán de controlar cada movimiento del sistema financiero. A través de la Comunicación “A” 8154/2024, la autoridad monetaria introduce una nueva exigencia que impactará directamente en la gestión de divisas de los bancos y casas de cambio.
La resolución establece que las entidades financieras deberán incluir las operaciones de cambio concertadas a un día de plazo (T+1) para la determinación de su “Posición de contado diaria de moneda extranjera”. Esto significa que las transacciones pactadas hoy para liquidarse mañana ya no podrán quedar fuera del cálculo de la exposición cambiaria de las entidades. Es una medida técnica, pero con implicaciones importantes en la contabilidad y la gestión de riesgos del sector.
Para las entidades financieras, esta adecuación implica una mayor rigurosidad en el monitoreo de su posición en moneda extranjera. Deberán ajustar sus sistemas y procesos para reflejar estas operaciones de manera más inmediata y precisa, lo que podría generar un aumento en la carga administrativa y de cumplimiento. Si bien no afecta directamente al bolsillo del ciudadano común, una mayor transparencia y control en la posición de divisas de los bancos puede contribuir a la estabilidad financiera general, reduciendo riesgos sistémicos que, en última instancia, sí podrían impactar a todos.
Esta medida se enmarca en el constante esfuerzo del BCRA por perfeccionar la regulación del mercado cambiario y la supervisión bancaria. En un país con historial de inestabilidad económica y fluctuaciones bruscas en el tipo de cambio, la precisión en la medición de la exposición a la moneda extranjera es clave para prevenir desequilibrios y proteger la solvencia de las instituciones financieras. La referencia a la Circular LISOL 1-1084 y el texto ordenado sobre Posición Global Neta de Moneda Extranjera subraya que se trata de una actualización dentro de un marco normativo ya existente y en constante ajuste.
Aunque sea un tecnicismo, esta comunicación es un recordatorio de que el BCRA sigue vigilando de cerca el pulso del mercado de cambios. Los bancos deberán ser aún más cautelosos en sus operaciones a corto plazo. Para el público, es una señal de que la regulación financiera busca mayor solidez, lo que siempre es una buena noticia en términos de confianza en el sistema.
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