Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
En una movida urgente, el Ministerio de Economía otorgó autorizaciones provisorias a varias empresas de ómnibus para cubrir rutas internacionales a Chile y Brasil que estaban "vacantes". La medida, que busca garantizar la conectividad, llega con una advertencia: estos permisos son "precarios" y no garantizan estabilidad a las transportistas.
La conectividad internacional de Argentina con sus vecinos, Chile y Brasil, estaba en vilo, pero el Ministerio de Economía salió al rescate con una resolución de urgencia. A través de la Resolución 1886/2025, se otorgaron autorizaciones precarias y provisorias a un puñado de empresas de transporte de pasajeros por carretera para explotar líneas que, según el Gobierno, carecían de representación nacional.
Empresas de peso como Autotransportes Andesmar S.A., Transportes Automotores 20 de Junio S.A., La Unión S.R.L., Wildlife Adventure S.R.L., y Cooperativa Andina de Transporte Automotor (C.A.T.A. Internacional Ltda.) obtuvieron luz verde para las rutas chilenas. Por su parte, Derudder Hermanos S.R.L., Dumas S.A., Empresas Asociadas Central Argentino S.R.L. y El Dorado S.R.L., y Empresa Silvia S.A. se hicieron cargo de las frecuencias hacia Brasil.
Aquí viene la letra chica, y es fundamental. Estos permisos no son definitivos. Tienen una duración supeditada a una resolución anterior (la 561/2024, que prorrogaba servicios hasta mediados de 2026) o a la que la reemplace. Lo más impactante es que no sientan precedente para futuros permisos definitivos y, atención, las empresas asumen exclusivamente todas las inversiones que puedan surgir. Esto es un verdadero "salto al vacío" para las compañías, que deben garantizar la calidad y seguridad del servicio sin la certeza de una continuidad a largo plazo.
La medida se ampara en la necesidad de asegurar la continuidad de los servicios públicos y cumplir con los compromisos bilaterales del país, invocando el principio de reciprocidad del Acuerdo de Transporte Internacional Terrestre (ATIT). Sin embargo, la Dirección Nacional de Transporte Automotor de Pasajeros advirtió que un "permiso precario es una figura que se ha utilizado para cubrir servicios cuya necesidad pública es urgente y manifiesta, mediante una autorización revocable sin indemnización".
Para el ciudadano común, esto implica que los servicios de ómnibus internacionales no se interrumpirán, al menos por ahora. Pero para las empresas, es un desafío mayúsculo: invertir en un contexto de altísima incertidumbre regulatoria. ¿Será una solución transitoria o la antesala de una nueva licitación que deje a varios en el camino? Para estar al tanto de futuras actualizaciones, se recomienda seguir los comunicados de la Secretaría de Transporte.