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El Gobierno porteño revoluciona la gestión de residuos con la creación de una nómina y un reglamento para transportistas de basura húmeda. ¿Se acaba el descontrol en las calles?
¡Atención, vecinos y empresas! El Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana acaba de soltar una bomba regulatoria con la Resolución N° 131/MEPHUGC/26. Esta norma crea la Nómina de Transportistas de Residuos Sólidos Urbanos Fracción Húmedos (RSU-FH) y, además, aprueba su reglamento. Esto no es un detalle menor: significa un paso gigante hacia la formalización y control de un sector clave para la limpieza y la salud ambiental de la Ciudad.
Hasta ahora, el transporte de residuos húmedos podía ser un terreno un tanto gris, pero con esta medida, todos los operadores deberán inscribirse en este nuevo subregistro y cumplir con normativas específicas. El objetivo es mejorar la trazabilidad, asegurar la correcta disposición y optimizar la higiene urbana de Buenos Aires.
"Esta regulación era una deuda pendiente con la ciudad. Pone orden en un sector vital para nuestra calidad de vida y el medio ambiente."
Para las empresas de transporte de residuos, esto implica la necesidad de adaptarse rápidamente a los nuevos requisitos. Quienes no estén en regla, podrían enfrentar sanciones. Para los ciudadanos, se espera una mejora tangible en la limpieza de las calles y mayor eficiencia en la recolección, reduciendo focos de contaminación.
Este reglamento busca no solo controlar a los transportistas, sino también promover prácticas más sostenibles en el manejo de residuos, un tema candente en cualquier metrópolis moderna. Es una señal clara de que el gobierno porteño quiere poner la lupa sobre la gestión ambiental.