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El Banco Central de la República Argentina elimina la autorización previa para la venta de carteras de crédito entre entidades financieras y terceros no vinculados. Una medida que busca agilizar el mercado, pero que genera interrogantes sobre la supervisión y la protección de los deudores. ¡Atención a los bancos y a quienes deben!
En un movimiento que sacude el tablero financiero, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha lanzado la Comunicación “A” 8324, una verdadera bomba desregulatoria en lo que respecta a la cesión de carteras de créditos. A partir de ahora, las entidades financieras ya no necesitarán la autorización previa de la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias para vender o ceder créditos a personas o empresas no vinculadas con el banco.
Se elimina un paso burocrático y se busca agilizar el mercado de compra-venta de deudas. Antes, cada operación de este tipo debía pasar por el filtro del BCRA, lo que implicaba demoras y costos. Con esta flexibilización, los bancos tendrán mayor libertad para "limpiar" sus balances, deshaciéndose de carteras de créditos, ya sean morosas o no, sin la supervisión directa del regulador en cada transacción individual.
Para las entidades financieras, es una noticia positiva: mayor dinamismo, más herramientas para gestionar su riesgo y liquidez. Podrán desprenderse de créditos no deseados o estratégicos con mayor facilidad, lo que podría mejorar la eficiencia del sistema.
Sin embargo, para los deudores y la sociedad en general, la medida abre un signo de interrogación. Aunque la normativa no exime de cumplir con la protección de los derechos de los consumidores y deudores, la eliminación de la supervisión previa podría generar un mercado más opaco en la cesión de créditos. ¿Quiénes serán los nuevos dueños de estas deudas? ¿Cómo se garantizará que los derechos de los deudores sean respetados? Es crucial que las normativas complementarias aseguren la transparencia y la protección al usuario.
Atención al detalle: La Comunicación “C” 100974/2025, una fe de erratas, corrige un error formal en el título de una de las firmantes de la comunicación original. Un detalle administrativo que no cambia el fondo de la medida, pero subraya la rapidez con la que se están moviendo estas decisiones.
Esta movida del BCRA podría ser el inicio de una nueva era en la gestión de carteras de crédito, con consecuencias aún por verse en la dinámica entre bancos, inversores y deudores. Para los ciudadanos comunes, es importante estar atentos a quién es el acreedor de sus deudas si estas son cedidas, y conocer sus derechos como consumidores financieros.