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El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires desembolsa más de 11.5 millones de pesos para compensar tasas de interés de créditos a micro, pequeñas y medianas empresas. Un salvavidas financiero que genera controversia sobre el rol del Estado en la economía.
Una nueva resolución del Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia de Buenos Aires, la N° 23-MPCEITGP-2026, acaba de autorizar un pago millonario que pone el foco en la asistencia estatal a las PyMES. Se trata de PESOS ONCE MILLONES QUINIENTOS TRES MIL SETECIENTOS CUARENTA Y DOS CON OCHENTA Y OCHO CENTAVOS ($11.503.742,88) destinados al Banco de la Provincia de Buenos Aires. ¿El motivo? Compensar las tasas de interés de los créditos otorgados en el marco del polémico "Programa Bonificación de Tasa - Provincia en Marcha Etapa 2", correspondiente al mes de octubre de 2025.
Este programa, gestado en mayo de 2022, busca inyectar oxígeno financiero a micro, pequeñas y medianas empresas que operan en la provincia, abarcando sectores clave como la industria, la construcción, la minería, el comercio y los servicios. Los fondos se dirigen a financiar proyectos de inversión, desde la adquisición de bienes de capital y construcción de instalaciones, hasta la compra de maquinarias de fabricación nacional.
La medida no es nueva, sino la continuidad de una política de intervención estatal para aliviar la carga financiera de las empresas, especialmente en un contexto económico volátil. En 2023, una adenda al convenio original sumó la "LÍNEA CREAR INVERSIÓN FEDERAL PYME", expandiendo el alcance de estos beneficios.
Para el ciudadano de a pie, esta resolución significa que el Estado provincial sigue destinando recursos del presupuesto (en este caso, del ejercicio 2026) para subsidiar parte de los costos financieros de las empresas. Mientras algunos lo ven como un apoyo vital para mantener el empleo y la producción local, otros critican el uso de fondos públicos para intervenir en el mercado de crédito, generando distorsiones. La pregunta que flota en el aire es si estos "salvavidas" son sostenibles a largo plazo o si generan dependencia. Las PyMES beneficiadas, sin duda, respiran con un poco más de alivio.