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El Gobierno Nacional, a través del Decreto 583/2025, reorganiza la estructura del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), transformándolo en un organismo desconcentrado y bajo la supervisión directa de la Jefatura de Gabinete. Una movida que genera debate sobre la autonomía científica y la optimización de recursos en una institución clave para la identidad.
¡Atención, Argentina! Un nuevo Decreto presidencial, el 583/2025, sacude la estructura de una de las instituciones más sensibles y vitales del país: el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG). La medida, publicada en el Boletín Oficial, oficializa la transformación del BNDG, que pasa de ser un organismo descentralizado a uno desconcentrado, dependiendo directamente de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Jefatura de Gabinete de Ministros.
La clave de esta movida es la adecuación del BNDG a la lógica de la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos N° 27.742, que habilitó la delegación legislativa para reordenar el Estado. Antes, el BNDG gozaba de una autonomía más marcada. Ahora, si bien el decreto promete resguardar su "especificidad técnica y científica" y asegurar la "inviolabilidad, integridad y confidencialidad de la información", la supervisión directa de la Secretaría de Innovación implica un mayor control gubernamental sobre su funcionamiento.
Se aprueba una nueva estructura organizativa de primer y segundo nivel operativo para el BNDG, lo que implica una redefinición de roles y responsabilidades internas. Además, se derogan artículos de decretos anteriores (como el 22 del Decreto N° 38/2013 y partes de la Decisión Administrativa N° 557/2022) que regulaban su funcionamiento y cargos, lo que subraya la magnitud del cambio.
Para el ciudadano común, la principal preocupación podría ser si esta reestructuración afectará la eficiencia y la imparcialidad del BNDG en su misión fundamental: la determinación y esclarecimiento de conflictos de filiación, un pilar para la búsqueda de la identidad y la justicia. El decreto enfatiza la necesidad de "asegurar su sostenibilidad operativa", lo que podría interpretarse como un intento de optimizar recursos en tiempos de ajuste. Sin embargo, el equilibrio entre el control estatal y la autonomía técnica es siempre un punto de tensión en organismos científicos. La inviolabilidad y confidencialidad de los datos genéticos es un aspecto crítico que el gobierno promete proteger, pero que siempre estará bajo el escrutinio público en este nuevo esquema.
Para el sector de la ciencia y la tecnología, este cambio podría generar incertidumbre sobre el futuro de la investigación y el desarrollo dentro del BNDG, aunque el objetivo declarado es fortalecerlo institucionalmente. La supervisión directa podría, en teoría, agilizar procesos o, por el contrario, burocratizarlos, dependiendo de la implementación.
El BNDG fue creado por la Ley N° 23.511 con un propósito claro: ser una herramienta científica al servicio de la justicia en casos de filiación. Luego, la Ley N° 26.548 le otorgó autonomía y autarquía. Este decreto es un paso más en una serie de reformas impulsadas por el actual gobierno, que ya había avanzado con el Decreto N° 351/2025 en el marco de la Ley de Bases, sentando las bases para esta transformación. La Jefatura de Gabinete de Ministros, bajo la dirección de Guillermo Francos, junto al Presidente Milei, son los artífices de esta profunda revisión de la administración pública.
"Supervisar el accionar del BANCO NACIONAL DE DATOS GENÉTICOS (BNDG), promoviendo el fortalecimiento institucional, resguardando su especificidad técnica y científica, y asegurando la inviolabilidad, integridad y confidencialidad de la información que procesa." — Extracto del Artículo 2º del Decreto 583/2025.
Los próximos meses serán clave para observar cómo se implementa esta nueva estructura y si realmente se logra el equilibrio entre la eficiencia administrativa y la indispensable autonomía técnica del BNDG. Los ciudadanos interesados en la defensa de los derechos humanos y la identidad deberán estar atentos a cualquier señal que pueda indicar un desvío de los principios fundacionales de esta institución. La medida busca modernizar y ajustar el Estado, pero la lupa estará puesta en que no se afecte la esencia de su misión.
Para estar informado, es crucial seguir las publicaciones de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología y los comunicados oficiales del Banco Nacional de Datos Genéticos.