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Una resolución conjunta de Economía amplía la emisión de Letras del Tesoro por USD 172.928 para pagar intereses al BCRA, canjeando deuda por deuda en vez de efectivo. ¿Se agrava el pasivo del Banco Central mientras el Tesoro busca aire?
¡Atención, Argentina! El Ministerio de Economía acaba de mover una ficha clave en el tablero de las finanzas públicas, y no es una que pase desapercibida. A través de la Resolución Conjunta 30/2025, las Secretarías de Finanzas y Hacienda dispusieron la ampliación de la emisión de una “Letra del Tesoro Nacional Intransferible en Dólares Estadounidenses” con vencimiento en 2030, por un valor nominal original de USD 172.928. ¿El destino? El mismísimo Banco Central de la República Argentina (BCRA).
En criollo, el Gobierno está usando nueva deuda para pagar la vieja. Esta medida se enmarca en el polémico artículo 9° del decreto 1104/2024, que establece un mecanismo particular para los vencimientos de las "letras intransferibles" que el Tesoro le debe al BCRA. Según esta norma, el sesenta por ciento (60%) de los intereses de estas letras se paga con la emisión de nuevos títulos públicos, mientras que solo el cuarenta por ciento (40%) restante se abona en efectivo.
Este 7 y 8 de julio de 2025 operan vencimientos de cupones de interés de varias de estas letras (con vencimientos en 2030, 2031 y 2034). En lugar de desembolsar la totalidad del dinero, el Tesoro amplía la emisión de una letra ya existente para cubrir esa porción del 60% con más deuda.
Para el ciudadano de a pie, el impacto es indirecto, pero no menor. Esta operación es una señal de que el Gobierno sigue recurriendo a mecanismos de financiamiento interno con el Banco Central para gestionar su deuda, evitando una salida de dólares que podría presionar las reservas. Sin embargo, esto implica que el BCRA, que ya tiene una abultada cartera de estos títulos, sigue engrosando su pasivo en moneda extranjera, lo que a la larga puede generar tensiones monetarias y fiscales.
"Es una forma de patear la pelota para adelante, aliviando la caja hoy, pero cargando más peso en el balance del Banco Central", explican analistas del mercado.
El contexto es el de una economía que lucha por estabilizarse, con un Presupuesto 2023 prorrogado para 2025 y una serie de decretos de necesidad y urgencia que fueron ajustando las facultades de endeudamiento. Esta resolución es una aplicación más de esas facultades, buscando manejar los vencimientos de deuda sin recurrir a la emisión monetaria directa para cubrir el déficit, aunque lo haga a través de un canje de deuda con el propio Banco Central. Es una jugada técnica, pero con implicaciones profundas para la salud financiera del Estado.