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La Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia elimina el Registro Nacional de Comedores y Merenderos Comunitarios (RENACOM), alegando ineficiencia y falta de transparencia. Una movida audaz que busca redefinir la asistencia alimentaria sin intermediarios.
En una decisión que promete generar un sismo en el panorama social, la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, dependiente del Ministerio de Capital Humano, ha resuelto dejar sin efecto el REGISTRO NACIONAL DE COMEDORES Y MERENDEROS COMUNITARIOS DE ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL (RENACOM). Esta medida, publicada bajo la Resolución 393/2025, implica la derogación de las Resoluciones del ex Ministerio de Desarrollo Social Nros. 480/2020 y 1653/2022.
La eliminación del RENACOM se presenta como un paso crucial en la política de "optimización de los recursos públicos" y la búsqueda de "eficiencia, transparencia y responsabilidad" en la asistencia social. Los considerandos de la resolución son lapidarios: el registro se había "desnaturalizado" y presentaba "limitaciones estructurales" que impedían alcanzar sus objetivos.
Un informe de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) (IF-2025-64405002-APN-GCSS#SIGEN) fue la estocada final. El reporte reveló un "ambiente de control interno débil", una "afectada integridad y confiabilidad de la información", y la existencia de registros duplicados, campos en blanco, datos inconsistentes y falencias en los domicilios. ¡Un verdadero escándalo administrativo que ponía en jaque la credibilidad del sistema!
Esta medida se enmarca en la estrategia de Capital Humano de brindar atención a las necesidades básicas y urgentes "sin intermediación". Con la modificación del Programa "ALIMENTAR COMUNIDAD" (Resolución MCH N.° 151/2025), ya se había eliminado la exigencia de inscripción en RENACOM. Ahora, la verificación de comedores se hará mediante relevamientos territoriales in situ y/o medios tecnológicos.
Para el ciudadano de a pie, esto podría significar un cambio radical. Mientras se busca mayor transparencia, la eliminación de un registro centralizado genera interrogantes sobre los nuevos controles. La efectividad de los "relevamientos in situ" será clave para asegurar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan, sin caer en nuevas trampas. El Gobierno declara la guerra a los intermediarios, ¿pero logrará una distribución más justa y eficiente?