Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
La Secretaría de Transporte publicó los nuevos cálculos de costos y compensaciones tarifarias para el transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires hasta junio de 2025. Con aumentos salariales, combustibles y otros insumos, el Estado Nacional, CABA y Provincia deberán afrontar cifras millonarias para mantener el sistema. ¿Qué significa esto para tu bolsillo?
Una resolución clave de la Secretaría de Transporte (Resolución 8/2025) acaba de poner en blanco sobre negro los números que sostienen el sistema de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Se aprobaron los cálculos de los Costos e Ingresos Medios y las compensaciones tarifarias para los servicios urbanos y suburbanos de la región, abarcando los períodos de enero a junio de 2025. Y la verdad es que la cuenta es millonaria.
El documento detalla que se actualizaron los costos de la actividad, tomando en cuenta factores que hacen temblar la estructura de gastos de las empresas de transporte: el acuerdo salarial de la UTA (Unión Tranviarios Automotor) para el período noviembre 2024 a enero 2025, el aumento del precio del gasoil, y la escalada de los valores de insumos, servicios y la renovación del parque móvil (chasis y carrocerías). ¡Un verdadero combo explosivo!
Además, se revisaron variables como el Factor de Nocturnidad, Horas de Feriados y Velocidad Comercial, y se actualizaron los kilómetros de cada agrupamiento tarifario. Un dato no menor es la inclusión de la detracción de siete mil tres pesos con sesenta y ocho centavos ($7.003,68) por trabajador en concepto de remuneración bruta, conforme a la Ley 27.541, que impacta en la base imponible de las contribuciones.
Para el ciudadano de a pie, esta resolución es un termómetro: aunque no anuncia un tarifazo directo, sí blanquea los costos reales de mantener el boleto relativamente bajo. Las compensaciones tarifarias, que son el salvavidas del sistema, serán afrontadas con recursos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Provincia de Buenos Aires y, en gran medida, del Estado Nacional. Este último lo hará a través del Sistema Integrado de Transporte Automotor (SISTAU), los impuestos sobre los combustibles líquidos y dióxido de carbono, y el Fideicomiso creado a tal fin.
Un punto a destacar es el “Diferencial Abr-Dic”, que se abonará en seis (6) cuotas mensuales y consecutivas entre enero y junio de 2025, para compensar la recaudación de períodos anteriores. Esto es plata fresca para las empresas, pero también un costo para las arcas públicas.
"La Subsecretaría de Transporte Automotor elaboró los Informes Técnicos a través de los cuales calculó una serie de actualizaciones de los costos de la actividad..."
En resumen, el Gobierno sigue inyectando fondos para sostener el transporte, un equilibrio precario entre la necesidad de no disparar el boleto y el costo real de mover a millones de personas. Mantenerse informado sobre futuras actualizaciones es clave, ya que la balanza puede inclinarse en cualquier momento.