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La Secretaría de Energía fijó los valores mínimos de adquisición para el bioetanol de caña de azúcar y maíz para agosto de 2025. Una medida que busca "evitar distorsiones" en los combustibles, pero que genera debate sobre la intervención estatal en un mercado clave.
¡Atención, bolsillo! En una jugada que calienta la discusión sobre la intervención estatal, la Secretaría de Energía, bajo la órbita del Ministerio de Economía, acaba de fijar los precios mínimos de adquisición para el bioetanol destinado a la mezcla obligatoria con naftas. La Resolución 341/2025, publicada el 11 de agosto de 2025, establece los valores que regirán durante todo el mes de agosto, y hasta que un nuevo precio los reemplace.
La medida establece que el precio mínimo para el bioetanol elaborado a base de caña de azúcar será de $824,044 por litro, mientras que el bioetanol de maíz se fijó en $755,258 por litro. Estos valores son los pisos a los que deberán realizarse las operaciones de comercialización en el mercado interno.
Esto significa que los productores de bioetanol tienen un precio asegurado, y las empresas que deben mezclarlo con nafta (las petroleras) tienen un costo fijo. Si bien la resolución busca evitar que los precios del biocombustible "generen distorsiones en los precios del combustible fósil en el pico del surtidor", la realidad es que cualquier fijación de precios genera un impacto directo en la cadena de valor y, eventualmente, puede repercutir en el precio final que pagamos por la nafta.
Esta decisión no es aislada. Se enmarca en la Ley N° 27.640 de Biocombustibles, que otorga a la Secretaría de Energía la facultad de ser la Autoridad de Aplicación. Además, el Gobierno se respalda en la emergencia pública en materia económica, financiera y energética declarada por el Decreto N° 70 de diciembre de 2023 y ratificada por la Ley de Bases N° 27.742, que extendió el plazo de la emergencia. Estas herramientas legales le dan al Estado un margen amplio para intervenir en los mercados.
"...en el contexto actual tanto para el caso del bioetanol elaborado a base de caña de azúcar como el de maíz, fijando excepcionalmente precios que se ajusten a dicha necesidad."
La norma también establece un plazo de pago máximo de TREINTA (30) días corridos desde la fecha de factura, un detalle crucial para la liquidez de los productores.
Esta resolución es un claro ejemplo de la política de intervención estatal en un sector estratégico. Si bien se argumenta la necesidad de "atender" las distorsiones, los defensores del libre mercado podrían cuestionar la fijación de precios como una barrera a la competencia. Para el ciudadano de a pie, esta medida es un componente más en la compleja ecuación del precio del combustible. Estar informado sobre estas decisiones es clave para entender por qué la nafta sube o baja.
Para futuras actualizaciones, te recomendamos seguir de cerca los comunicados de la Secretaría de Energía y las publicaciones en el Boletín Oficial.