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Se deroga el polémico FOMECA y nace el FOPROA: ¿más transparencia, inversión y exportación o un nuevo control estatal? La industria, en vilo.
¡Atención, industria audiovisual argentina! El Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), bajo intervención, acaba de dar un golpe de timón que promete cambiar las reglas de juego para la producción de contenidos. A través de la Resolución 11/2026, se derogó el histórico Fondo de Fomento Concursable para Medios de Comunicación Audiovisual (FOMECA), un pilar para el sector desde la Ley de Medios, y en su lugar se aprobó el Fondo para la Promoción de Proyectos Audiovisuales (FOPROA).
El FOMECA, con su reglamento aprobado en 2020, era el mecanismo por el cual el DIEZ POR CIENTO (10%) de los fondos recaudados por la Ley N° 26.522 se destinaban a proyectos audiovisuales. Ahora, el nuevo FOPROA busca optimizar los procedimientos de presentación, evaluación, adjudicación y rendición de cuentas. Según el ENACOM, se busca mayor racionalidad y efectividad en el uso de los recursos públicos, eliminando lo que consideran "exigencias burocráticas" como el registro previo obligatorio que existía con el FOMECA.
Los objetivos declarados son ambiciosos: fomentar producciones más innovadoras y diversificadas, atraer inversiones al sector y estimular la exportación de contenidos de calidad. Esto es clave en un contexto donde el consumo de contenidos audiovisuales mutó drásticamente con las nuevas tecnologías. La promesa es dotar a la industria nacional de herramientas para competir globalmente.
"La inversión en nuevas tecnologías dotará a la industria nacional de las herramientas necesarias para la generación de producciones innovadoras y de calidad, capaces de atender las demandas de la audiencia local y de insertarse competitivamente en el mercado global."
Este movimiento llega con el ENACOM bajo intervención desde enero de 2024, una situación que ha generado debates sobre la autonomía del organismo y la dirección de las políticas de comunicación. La medida se presenta como una modernización necesaria, pero el sector estará atento a cómo se implementa el nuevo fondo y si realmente cumple con la promesa de transparencia y desarrollo, o si, por el contrario, genera nuevas barreras o favorece a ciertos actores. Para los ciudadanos, este cambio podría significar una mayor diversidad y calidad en los contenidos audiovisuales nacionales, así como la generación de empleo en el sector creativo. Sin dudas, un terremoto para la producción audiovisual argentina. Para seguir informado sobre futuras convocatorias y reglamentaciones, es crucial revisar los comunicados oficiales de ENACOM y seguir a las cámaras y asociaciones del sector.