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La Comisión Nacional de Valores mete mano profunda: redefine roles de agentes, eleva patrimonios mínimos y abre la cancha para cheques, pagarés y Facturas MiPyMEs. ¿Fin del monopolio y un nuevo horizonte para el financiamiento PyME?
La Comisión Nacional de Valores (CNV) ha desatado una verdadera revolución en el mercado de capitales argentino con la Resolución General 1046/2025. Esta medida, que promete sacudir los cimientos del sector, busca fomentar la competencia, la transparencia y, sobre todo, impulsar el financiamiento de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMEs).
La CNV redefine las funciones de los Agentes Depositarios Centrales de Valores Negociables (ADCVN) y de los nuevos Agentes de Custodia, Registro y Pago (ACRYP). Si antes la Caja de Valores S.A. gozaba de un monopolio tácito en la custodia de ciertos instrumentos, ahora se abre la puerta para que mercados, cámaras compensadoras y entidades financieras puedan inscribirse como ACRYP, ampliando la oferta de servicios. ¡Adiós a las restricciones de distribución de dividendos que afectaban a los ADCVN! Esto, sumado a un incremento en el patrimonio neto mínimo exigido (UVA 25.500.000 para ADCVN y UVA 10.000.000 para ACRYP), busca fortalecer la solvencia y la gestión de riesgos de estos actores clave.
Pero la medida más resonante es la flexibilización y estandarización de la negociación secundaria de cheques de pago diferido, pagarés y Facturas de Crédito Electrónicas MiPyMEs. Estos instrumentos, vitales para el financiamiento de las PyMEs, ahora tendrán reglas más claras y un marco de actuación más amplio en los mercados. La resolución también exige la implementación del protocolo ISO 20022, un estándar internacional para el intercambio de mensajes financieros, que promete una mayor eficiencia y transparencia en tiempo real.
Esta movida de la CNV no es aislada. Se enmarca en un contexto de desregulación impulsado por el gobierno, como la derogación de artículos del Decreto N° 679/74. El objetivo es claro: reducir el costo de financiamiento para las PyMEs, expandir el ahorro y potenciar las inversiones. Al permitir que más actores compitan en la custodia y registro de valores, se espera una baja en los costos y una mayor liquidez. Sin embargo, el aumento de los requisitos patrimoniales y la exigencia de alta tecnología (ISO 20022) también implican un desafío para las entidades, que deberán adaptarse rápidamente.
*"La meta es un mercado de capitales más dinámico y accesible, pero con la robustez necesaria para proteger a los inversores y al sistema en general."
Para el ciudadano común, esto podría significar nuevas y más baratas opciones para que las pequeñas y medianas empresas obtengan crédito, lo que a su vez impactaría positivamente en la economía real. Es crucial que los inversores y las empresas estén atentos a los plazos de adecuación: las entidades tienen hasta el 31 de marzo de 2025 para presentar sus reglamentaciones y cumplir con los nuevos requisitos patrimoniales. La CNV también monitoreará de cerca los movimientos de valores para detectar anomalías, reforzando la seguridad y la confianza.