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La Comisión Nacional de Valores destraba la burocracia para los grandes jugadores del mercado de fideicomisos, prometiendo agilidad y menores costos, pero ¿a qué precio para el control?
¡Atención, inversores y empresas! La Comisión Nacional de Valores (CNV) acaba de sacudir el tablero del mercado de capitales con la Resolución General 1074/2025. Esta norma busca desburocratizar y agilizar las "emisiones frecuentes" de fideicomisos financieros, beneficiando a los jugadores más activos y consolidados del sector.
Para fiduciantes y fiduciarios con un historial probado (al menos siete fideicomisos emitidos y tres en los últimos doce meses), la CNV simplifica drásticamente el proceso. Se elimina la presentación de un prospecto completo para cada nueva emisión. Ahora podrán optar por un "Suplemento de Prospecto Anual" y uno "Abreviado" para cada operación, o incluso un prospecto completo sin aprobación ni revisión directa de la CNV, siempre que cumplan requisitos de información y mantengan sus datos actualizados en la Autopista de la Información Financiera (AIF).
Esta medida, junto a la Resolución General N° 1073, forma parte de una "modernización del marco regulatorio" para reducir costos operativos y aumentar la competitividad. La promesa es: más eficiencia y menos fricción para el capital.
Los grandes beneficiados son los emisores frecuentes de fideicomisos financieros, que accederán al mercado de capitales con mayor rapidez y menor costo. Sin embargo, la CNV insiste en que esta flexibilización no implica una renuncia a la transparencia ni a la protección del inversor. La resolución refuerza la responsabilidad de los fiduciarios y fiduciantes. El artículo 101, inciso 2, establece una leyenda especial:
"...La Comisión Nacional de Valores no ha emitido juicio sobre el Suplemento de Prospecto, ni ha efectuado control alguno... La veracidad de la información suministrada es exclusiva responsabilidad del Fiduciario y del Fiduciante..."
Esto significa que la carga de la veracidad y completitud de la información recae directamente en las empresas, bajo pena de responsabilidad. Es una apuesta fuerte a la autorregulación y a la confianza en los grandes jugadores. Para el ciudadano común, implica un mercado financiero más ágil, pero con una supervisión directa de la CNV diluida. Inversores, ¡a mantenerse informados y cautelosos! La medida entra en vigencia al día siguiente de su publicación.