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La Dra. Adriana Cammarata, vocal de la Cámara Federal de la Seguridad Social, Sala I, dio un paso al costado. Su salida genera un vacío estratégico en un tribunal vital para millones de jubilados y abre un nuevo frente en la puja por el control judicial.

Un terremoto político-judicial sacude los pasillos de Comodoro Py y, de rebote, impacta directamente en la vida de miles de jubilados y pensionados. El Gobierno nacional, a través del Decreto 828/2025, aceptó formalmente la renuncia de la Dra. Adriana Claudia CAMMARATA (D.N.I. N° 14.223.441) a su puesto de Vocal en la prestigiosa Cámara Federal de la Seguridad Social, Sala I. La dimisión, efectiva a partir del 16 de diciembre de 2025, no es un mero trámite administrativo, sino que abre una vacante de oro en uno de los tribunales más sensibles del país.
La Cámara Federal de la Seguridad Social es la instancia donde se dirimen las apelaciones clave de juicios por reajustes de haberes, pensiones y otros litigios previsionales. La Dra. Cammarata era una figura con experiencia en este fuero, y su partida deja un hueco que será codiciado por diversos sectores políticos y jurídicos. Esto significa que la composición futura de esta Sala podría modificar la jurisprudencia o la velocidad con la que se resuelven los expedientes que afectan directamente el bolsillo y los derechos de nuestros adultos mayores.
"Cada nombramiento en este fuero es una declaración de principios sobre cómo se abordará la cuestión previsional, un tema siempre caliente en Argentina", advirtió un analista consultado.
La decisión presidencial de aceptar la renuncia, avalada por el artículo 99, inciso 4 de la Constitución Nacional, no es solo un acto protocolar. Es el punto de partida para una nueva pulseada por la designación de un reemplazo, un proceso que suele ser largo y estar cargado de negociaciones políticas. Los jubilados, que ya enfrentan un contexto económico desafiante, deberán estar atentos a quién ocupará esta silla, ya que su futuro económico podría depender, en parte, de las decisiones de este tribunal. La vacante podría significar un cambio en el equilibrio de un tribunal fundamental para la estabilidad social y económica de millones de argentinos.