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El Gobierno oficializó nuevos cálculos para las indemnizaciones de los médicos de la actividad privada. Una decisión clave que impacta en los bolsillos de miles de profesionales y en las finanzas de las clínicas.
En un movimiento que sacude los cimientos del sector de la salud privada, el Ministerio de Capital Humano, a través de la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, acaba de fijar los importes promedio de las remuneraciones que servirán de base para calcular los topes indemnizatorios de los médicos. Estas disposiciones (2190/2025 y 2191/2025) son el resultado de acuerdos previos homologados entre la Asociación de Médicos de la Actividad Privada y la Cámara de Instituciones de Diagnóstico Médico (CADIME), en el marco del Convenio Colectivo de Trabajo N° 635/11.
¿Qué significa esto para vos? Si sos médico de la actividad privada o empleador en una institución diagnóstica, estos nuevos topes son fundamentales. El Artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo (N° 20.744) establece que el monto de la indemnización por despido no podrá ser inferior a un mes de sueldo por cada año de servicio o fracción mayor de tres meses, tomando como base la mejor remuneración mensual, normal y habitual. Sin embargo, existe un límite: el tope indemnizatorio, que se calcula a partir del promedio de las remuneraciones de la actividad.
"Esta actualización es vital en un contexto económico volátil, donde los salarios y los costos se mueven constantemente", afirmó un especialista laboral.
La medida busca dar previsibilidad tanto a trabajadores como a empleadores respecto a los costos de una eventual desvinculación. Para los médicos, implica que sus indemnizaciones estarán actualizadas a un nuevo promedio salarial, potencialmente más alto. Para las clínicas y centros de diagnóstico, representa una cifra clara a considerar en sus proyecciones financieras.
Es crucial que ambas partes revisen los anexos publicados en el Boletín Oficial para conocer los montos exactos de estos nuevos topes, ya que impactarán directamente en cualquier proceso de despido o reestructuración. La salud, una vez más, en el ojo de la tormenta económica y laboral.