Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Hospital Posadas estrena un *nomenclador de prestaciones* con actualización trimestral por inflación, bajo la órbita de la flamante ANES. ¿Se viene la era del autofinanciamiento hospitalario y convenios "libres" con prepagas?
Una verdadera revolución se gesta en el ámbito de la salud pública argentina. La ADMINISTRACIÓN NACIONAL DE ESTABLECIMIENTOS DE SALUD (ANES), creada por el Decreto N° 459/25, ha dictado la Disposición 1/2025, un cambio que promete sacudir los cimientos del Hospital Nacional Profesor Alejandro Posadas y, por extensión, el sistema de salud en su conjunto.
La medida clave es la aprobación de un nuevo Nomenclador de Prestaciones Valorizado para el Hospital Posadas. Este nomenclador, que incluye normas operativas, composición modular y listados de materiales y medicamentos, reemplaza al anterior y trae una novedad impactante: se actualizará trimestralmente conforme a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) –Salud–. Esto significa que los costos de las prestaciones médicas en uno de los hospitales más importantes del país estarán atados directamente a la inflación, un movimiento sin precedentes que busca la sostenibilidad financiera.
El contexto de esta decisión es la política gubernamental de propender al autofinanciamiento y la generación de recursos propios en la gestión estatal. Anteriormente, el Decreto N° 172/2024 ya había autorizado a los Agentes del Seguro de Salud (prepagas y obras sociales) a celebrar convenios "libres" con efectores públicos para el pago de prestaciones. Ahora, con un nomenclador actualizado por inflación, el Posadas estará en una posición más sólida para negociar y cobrar por sus servicios, reduciendo su dependencia del presupuesto central.
Para la sociedad, esto podría significar una mayor eficiencia y una mejora en la calidad de los servicios si el hospital logra reinvertir estos recursos. Sin embargo, también abre la puerta a posibles debates sobre el acceso y la equidad, ya que los costos "valorizados" podrían, en teoría, trasladarse a los convenios y, eventualmente, a los afiliados de seguros de salud. La ANES, con su función de "optimizar el uso de los recursos públicos y reducir costos administrativos", tiene un desafío enorme: equilibrar la autosustentabilidad con la misión social de un hospital público.
"Es política del gobierno nacional propender al autofinanciamiento y a la generación de recursos propios, en aras a una mayor eficiencia y eficacia en la gestión estatal."
Este es un paso audaz hacia un modelo de gestión hospitalaria más cercano a la lógica de mercado, con la promesa de una mejor administración, pero también con la incógnita de cómo impactará en el bolsillo y el acceso de los ciudadanos.