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En un movimiento audaz por la transparencia, la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) aprueba un 'Decálogo de Ética' para todos sus funcionarios. La medida busca erradicar prácticas dudosas y reforzar la integridad en el organismo, en línea con la Estrategia Nacional de Integridad del Gobierno. ¿Será suficiente?
¡Atención, ciudadanos! La Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) acaba de lanzar una movida que promete sacudir sus cimientos. Con la Resolución 1303/2025, se aprobó un DECÁLOGO DE ÉTICA que regirá el accionar de todos sus funcionarios. ¿El objetivo? Barrer con las sombras y traer más transparencia a un sector tan sensible como la salud, regulador clave de obras sociales y prepagas.
Este compendio busca sentar las bases para una "actuación virtuosa" de quienes trabajan en la SSS, priorizando la honestidad, probidad y el bienestar general por sobre cualquier beneficio personal. La Coordinación Técnica de la Gerencia General será la encargada de la implementación y capacitación, asegurando su cumplimiento.
La medida se enmarca en la Ley de Ética en la Función Pública Nº 25.188 y se alinea con la Estrategia Nacional de Integridad (ENI), una clara señal del gobierno para establecer pautas de conducta y combatir la corrupción desde adentro de los organismos estatales.
Para el ciudadano, esta resolución debería traducirse en una mejor calidad de atención y una gestión más transparente. Si bien es un paso positivo, la verdadera prueba de fuego será la aplicación práctica del decálogo y si realmente se logra erradicar cualquier atisbo de irregularidad. La SSS tiene ahora una vara más alta para sus empleados. ¡Veremos si la cumplen a rajatabla!