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Una resolución explosiva del Ministerio de Economía desafecta importantes extensiones de infraestructura ferroviaria y estaciones estratégicas en la Ciudad de Buenos Aires de la concesión de Ferrosur Roca S.A., pasándolas a manos de ADIFSE. ¿El fin de una era privada y el resurgir del control estatal en los rieles?
El Boletín Oficial acaba de soltar una noticia que sacude el tablero del transporte: el Ministerio de Economía ha decidido, mediante la Resolución 99/2025, desafectar de la concesión de Ferrosur Roca S.A. una porción significativa del Ramal 38 (R38), así como la totalidad de las Estaciones Sola “A” y Sola “B” en la Ciudad de Buenos Aires. Esta medida, que se venía gestando con el rechazo a las prórrogas contractuales, transfiere estos bienes clave a la Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad del Estado (ADIFSE).
La resolución detalla la desafectación de 2.748 metros lineales del Ramal 38, desde Kilo Cinco hasta la Estación Sola “A”, y las superficies completas de la Estación Sola “A” (con 178.773,39 m2) y la Estación Sola “B” (con 27.443,90 m2). Esto no es un simple trámite; es un paso más en la estrategia estatal de recuperar el control sobre la infraestructura ferroviaria, tal como lo pregonan las leyes 26.352 (creación de ADIFSE) y 27.132 (declaración de interés público nacional de la reactivación ferroviaria).
Ferrosur Roca S.A., que operaba bajo una concesión que se remonta al decreto 2681 de 1992, ve reducida su área de influencia, aunque ya se había extendido su plazo de manera precaria hasta el 10 de septiembre de 2025. La decisión implica que ADIFSE, una empresa pública, será ahora la responsable de la administración y el futuro uso de estos importantes activos.
Para la sociedad, esta movida podría significar un cambio en la planificación urbana y el desarrollo del transporte. La Gerencia de Planificación y Control de ADIFSE ya había advertido sobre la situación del ramal en el Barrio 21-24, con intrusiones y accidentes, sugiriendo un análisis de potencialidad de la playa como unidad de negocio y reorientación del uso ferroviario. Esto abre la puerta a proyectos que beneficien directamente a los vecinos y a la conectividad de la zona.
Para las empresas como Ferrosur Roca, implica la pérdida de activos estratégicos y una redefinición de sus operaciones. La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y Belgrano Cargas y Logística S.A. también fueron consultadas, señalando la necesidad de analizar estas desafectaciones en el marco de políticas de transporte amplias y el futuro de la red ferroviaria.
La resolución también exige a Ferrosur Roca, ADIFSE y la CNRT la elaboración de un inventario detallado de los bienes, un paso crucial para asegurar una transición ordenada y la correcta asignación del patrimonio público. Este es un capítulo más en la compleja relación entre el Estado y las concesiones ferroviarias, que busca garantizar la integración territorial, el desarrollo regional y la creación de empleo a través de un sistema de transporte público ferroviario eficiente y moderno.
Los ciudadanos comunes deben estar atentos: esta medida podría impactar en la logística de cargas, en el desarrollo de sus barrios si se decide reconvertir las zonas desafectadas, y en el futuro de un transporte público que el gobierno busca reactivar bajo su órbita. Para mantenerse informado, es clave seguir las publicaciones del Boletín Oficial y los comunicados del Ministerio de Economía y la Secretaría de Transporte.