Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Banco Central elimina el "efectivo mínimo" diario y unifica tasas de referencia a partir del 1 de julio, una jugada que promete impacto en bancos y el pulso económico del país. ¿Desregulación o riesgo?
¡Atención, ahorristas, empresarios y bancos! El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha lanzado dos comunicados que prometen sacudir el tablero financiero a partir del próximo 1 de julio de 2025. En una clara señal de ajuste regulatorio, la autoridad monetaria suspende un requisito clave y unifica las tasas de referencia, movidas que podrían tener un efecto dominó en la liquidez y las operaciones bancarias.
La Comunicación 'A' 8263/2025 es lapidaria: se suspende el requerimiento de integración mínima diaria en pesos para las entidades financieras. Esta medida, que entra en vigencia el primer día de julio, elimina una obligación que los bancos tenían para mantener un determinado porcentaje de sus depósitos en efectivo o en cuentas del BCRA. ¿Qué significa esto? En teoría, libera liquidez para los bancos, que ahora tendrán más margen para prestar o invertir. ¿Es una desregulación necesaria para dinamizar la economía o un potencial riesgo para la estabilidad financiera en un contexto de alta volatilidad? El debate está abierto.
Pero la jugada no termina ahí. La Comunicación 'A' 8264/2025 introduce otro cambio fundamental: se reemplazan diversas tasas de referencia utilizadas en normativas cruciales (Efectivo Mínimo, Posición Global Neta de Moneda Extranjera, Reglamentación de la Cuenta Corriente Bancaria, Financiamiento al Sector Público no Financiero, y cargos por incumplimiento en operaciones con títulos) por la Tasa Mayorista de Argentina (TAMAR) total de bancos.
Esta unificación busca simplificar el complejo entramado de tasas que regía las operaciones financieras. Al centralizar en la TAMAR, el BCRA podría estar buscando una mayor transparencia y eficiencia en el mercado interbancario. Sin embargo, el cambio puede generar reacomodamientos en los costos de financiamiento y en la gestión de riesgos de las entidades. La TAMAR, al ser una tasa de mercado, reflejará más directamente las condiciones de liquidez y las expectativas de los bancos.
Estas decisiones, que entran en vigor de manera conjunta, señalan un intento del BCRA por modernizar y posiblemente desregular ciertos aspectos de la operatoria financiera. Los ciudadanos comunes podrían ver efectos indirectos en las tasas de interés de créditos y depósitos, y las empresas, en sus costos de financiamiento. El mercado estará atento a cómo los bancos reaccionan a esta nueva arquitectura regulatoria.