Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
La ANSeS ajusta los haberes previsionales con una suba del 2,85% para febrero de 2026, atada al IPC de diciembre. Millones de jubilados y pensionados verán sus ingresos actualizados, pero la pregunta es: ¿alcanza para ganarle a la inflación descontrolada?
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS), bajo la Resolución 21/2026, ha lanzado una medida que impacta directamente en el bolsillo de millones de argentinos: la actualización de los haberes previsionales a partir de febrero de 2026. La noticia central es un incremento del DOS CON OCHENTA Y CINCO CENTÉSIMOS POR CIENTO (2,85%), resultado de la variación del Índice de Precios al Consumidor Nacional (IPC) de diciembre de 2025. Este ajuste se enmarca en la nueva fórmula de movilidad establecida por el Decreto de Necesidad y Urgencia N° 274/24, que ató las jubilaciones a la inflación mensual.
Con esta suba, el haber mínimo garantizado se eleva a PESOS TRESCIENTOS CINCUENTA Y NUEVE MIL DOSCIENTOS CINCUENTA Y CUATRO CON TREINTA Y CINCO CENTAVOS ($359.254,35). Por otro lado, el haber máximo alcanzará la impresionante cifra de PESOS DOS MILLONES CUATROCIENTOS DIECISIETE MIL CUATROCIENTOS CUARENTA Y UNO CON SESENTA Y TRES CENTAVOS ($2.417.441,63).
Además, la resolución fija las bases imponibles mínima y máxima para el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que ahora serán de $120.996,78 y $3.932.339,08 respectivamente. La Prestación Básica Universal (PBU) se ubicará en $164.342,47 y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) en $287.403,48.
Este ajuste mensual, si bien busca proteger el poder adquisitivo frente a la escalada inflacionaria, siempre genera debate. Los críticos argumentan que la actualización a posteriori de la inflación real implica una pérdida constante del poder de compra, ya que los precios suben antes de que los haberes se ajusten. Para los jubilados, este 2,85% es una bocanada de aire, pero la preocupación por el costo de vida y los aumentos de servicios sigue siendo una constante.
Es fundamental que los beneficiarios del SIPA estén atentos a estas actualizaciones, ya que impactan directamente en su calidad de vida y en la posibilidad de cubrir sus necesidades básicas. La ANSeS, con esta medida, intenta mantener a flote un sistema previsional bajo la lupa, pero la carrera contra los precios continúa.